La Sociedad de Toxicología de Chile pide discutir sobre el uso de armas químicas por parte de Carabineros en protestas, muy acorde a lo que develó el estallido social y las manifestaciones en medio de la pandemia en curso, donde se pudo observar el daño causado por Carabineros utilizando gases tóxicos para reprimir.
Domingo 6 de septiembre de 2020
El uso de bombas lacrimógenas, carros lanza agua y lanza gases por parte de Carabineros y enviados por el gobierno criminal de Piñera, sigue despertando alarmas a nacional e internacional. En este caso la Sociedad de Toxicología de Chile, a través de María Fernanda Cavieres, presidenta de la Sociedad Chilena de Toxicología, declaró a Radio Bío-Bío: “Lamento la falta de estudios científicos sobre el potencial daño de las armas químicas usadas por la policía uniformada. No está del todo documentado el daño que estas pueden tener en personas con enfermedades respiratorias y pido que Chile se sume a la discusión mundial sobre su uso”.
Hablamos de toxinas o agentes químicos que no están prohibidos, ni tampoco están dentro de la categoría de “armas de guerra” y más bien están definidas como “armas no letales”. La normativa internacional está regida por la Convención Sobre Armas Químicas, esta no prohíbe su uso para la represión de la población, pero sí para los conflictos bélicos. Básicamente, se prohíbe para la guerra entre países, pero no para la guerra del gobierno contra la población.
Además, en las movilizaciones de octubre en adelante fueron utilizadas por Carabineros para reprimir e inneglablemente fueron letales cuando las disparaban en el rostro o en el cuerpo de cientos de luchadores sociales, ejemplos de quemaduras, mutilaciones y asesinatos tenemos muchos.
A este llamado por parte de la SOTOX, se le suma la Universidad de Valparaíso, que apuntó al uso del agente nervioso ruso Novichok, que hoy mantiene en coma al opositor Alexei Navalny, como un ejemplo de la importancia del estudio de estas armas. Esta neurotoxina, es altamente letal porque genera dificultades respiratorias, visuales y motoras que podrían ser permanentes.
¡La juventud que quiere acabar con la policía!
Por ahora, la agenda del gobierno de Piñera sólo trae más mutilados, porque ‘’los juguetes de los pacos’ no son menos letales como es el caso de Mauricio Fredes por ejemplo que desencadenó un sinfín de conclusiones donde se afirma que su muerte no fue por caer a un agujero con cableados eléctricos, si no que murió ahogado con el agua del guanaco.
Hemos visto cómo se reactivan las movilizaciones por el ’’apruebo’’ y que son reprimidas por Fuerzas Especiales, mientras que los camioneros que desabastecieron el sur del país en medio de esta grave pandemia y caravanas del rechazo son escoltadas por carabineros, o aún peor, cuando en el momento más álgido de movilizaciones en octubre se cantaba ‘’el que baila pasa’’ la represión llegaba en segundos.
Esto revela el carácter de clase de Carabineros, quienes protegen los intereses de los capitalistas. Es por esto que desde la juventud tenemos un enemigo claro, ¡la policía y los empresarios!, no basta con una supervigilancia ni una regulación entre cuántos perdigones y balines nos lanzan a los ojos, debemos pedir la disolución de la policía ahora.
Así mismo es urgente levantar una voz para que aquelles secundaries que fueron los que saltaron los torniquetes sean parte de este proceso constituyente, puesto que, para el gobierno aquellos menores de 18 años pueden ir al SENAME, estar privados de libertad, aplicarles la fuerza bruta, pero no tener responsabilidad política como lo son el voto y que ellos mismos tengan la posibilidad de postularse. Aquella fuerza es la que debemos articular en levantar un comando por la Asamblea Constituyente libre y soberana, donde ningún poder, institución ni tratado este por encima de este organismo, solo así podremos decidir lo que es mejor para nosotres.