Tras 46 jornadas de Viernes Negro, la dirección de CRTVG prohíbe a sus trabajadores portar las camisetas de “Defende A Galega” y cualquier indumentaria reivindicativa sea cual sea su puesto laboral.

Roi López @RoiLopez16
Jueves 4 de abril de 2019
Personal de la CRTVE protestando en la 45 jornada de Viernes Negro. Foto: @DefendeAGalega
El personal de la Corporación Radio e Televisión de Galicia (CRTVG) lleva casi un año luchando con los famosos “Viernes Negros” para reivindicar una televisión verdaderamente pública, de calidad y sin las manipulaciones por parte de la dirección y del Gobierno de Alberto Núñez Feijóo.
En respuesta al movimiento, el pasado lunes la dirección de la CRTVG prohibía a todo su personal el portar cualquier vestimenta de carácter reivindicativo, un hecho que se suma a la denuncia realizada por la cantautora Sés afirmando haber sido vetada en la cadena pública gallega debido a exhibir una camiseta de “Defende A Galega” en un programa anterior.
Sés, vetada na TVG tras vestir en plató a camiseta de #DefendeAGalega. Comentouno nunha entrevista en Onda Cero Pontevedra. Un exemplo máis da falta de pluralidade e liberdade nos medios públicos que levamos meses denunciando. Grazas, Sés, por dar a cara! Valentía e compromiso! pic.twitter.com/6GwGGkAKJK
— DefendeAGalega (@DefendeAGalega) 2 de abril de 2019
Izquierda Diario ha preguntado a la plataforma VenresNegroCRTVG su opinión sobre esta nueva medida persecutoria y las perspectivas de su lucha. Estas han sido sus respuestas:
El pasado 1 de abril el departamento de RRHH os reenviaba una nota interna de la CRTVG sobre “las condiciones y circunstancias que deben presidir la actuación de todos los profesionales de la TVG”, que incluía ciertos aspectos polémicos. ¿Cuáles son estos puntos y cómo han sido recibidos por los trabajadores y trabajadoras de la cadena?
Fueron recibidos mal. La nota hace referencia a una directriz creada por la empresa hace varios años que ya suscitó malestar en su día. Entendemos que la dirección quiera tener control sobre la vestimenta de los compañeros que presentan un espacio televisado, pero pretender controlar lo que viste cualquier periodista, técnico, reportero gráfico o compañero de cualquier otra categoría mientras está en una rueda de prensa o en la propia redacción es, en nuestra opinión, un atentado contra la libertad de expresión, algo que nos parece especialmente grave siendo un medio público.
La nota especifica que los trabajadores “se abstengan especialmente del uso relevante e injustificado de logotipos de marcas comerciales es su indumentaria, así como de la utilización de cualquier tipo de símbolos que ponga de manifiesto su afiliación o proximidad a una opción política, sindical, social, deportiva o económica.”
Por otro lado, no creemos que sea casual que el recordatorio de la norma llegue en este momento. Por poner un ejemplo, todo el personal lleva años vistiendo ropa de diferentes marcas con logotipo visible (por otra parte, algo inevitable salvo que tuviésemos un uniforme de empresa), camisetas con nombre de grupos musicales, etc. y a la dirección nunca le molestó. El aviso lo hacen ahora cuando está a punto de comenzar la campaña electoral y proliferan desde hace meses las camisetas con el lema “Defende A Galega”. Parece que no les gusta que los políticos tengan que verlas en las ruedas de prensa o que los invitados que pasan por las instalaciones de radio y tele vean las reivindicaciones de unos medios públicos independientes en nuestra ropa.
No es la primera vez que la dirección de la CRTVG atenta a la libertad de expresión de su propio personal o invitados, como el caso de Tati Moyano o recientemente el de la cantautora Sés, ¿qué otros acontecimientos concretos pueden ser incluidos en esta línea de actuación?
Nos consta que hubo advertencias a trabajadores/as que vestían de negro para que dejasen de hacerlo. Y algunos de los que participaros pagaron las consecuencias: ahora mismo un compañero de la radio, Carlos Jiménez, tiene abierto un expediente con argumentos de la empresa muy rebuscados que se emplean de excusa para intentar atemorizarlo. Otras compañeras de la TV también vieron reducidas sus funciones, como Marga Pazos o Ana Pérez. Nunca se les dice que es por participar en las protestas, pero estamos convencidas de que eso tiene mucho que ver.
Después, sin poder dar nombres concretos, sabemos de gente de fuera de los medios de comunicación que no colabora con el movimiento de los viernes negros porque teme ser vetada por la dirección. El caso de Sés es la prueba de que así es. Para un actor, por ejemplo, puede ser la diferencia entre trabajar en una serie de la TVG o no poder hacerlo. Y después hay periódicos, como La Voz de Galicia, con muchos intereses audiovisuales en la CRTVG, que curiosamente no mencionan las reivindicaciones de los trabajadores de los medios públicos.
La movilización de los “Viernes Negros” la iniciaron los compañeros y compañeras de la RTVE, pero la dieron por terminada en julio del año pasado. ¿Qué razones tenéis el personal de la televisión gallega para continuar la lucha? ¿Qué objetivos tenéis?
Las razones son las mismas que nos llevaron a iniciar las protestas hace casi un año, porque no hay ningún avance. Seguimos sin Consejo de Informativos que ayude a garantizar la pluralidad y la imparcialidad; no se da cumplimiento a la Lei de Medios aprobada hace años; no se atienden las reivindicaciones de mayor producción propia; desaparecieron las desconexiones informativas locales de radio, que nos parecen fundamentales en un servicio público; las escaletas de los telediarios son escandalosas. Ni siquiera se cuidan las cosas que hacemos bien, hay programas de mucha calidad que salen adelante gracias al voluntariado de los compañeros, no por interés de la dirección, que ni se molesta en cuidar esos productos, cuando no pone impedimentos directamente.
Uno de los casos más sonados fue el de la desaparición de “Diario Cultural”, un programa multipremiado, el segundo informativo cultural más longevo de la radiodifusión española con 28 años de trayectoria, alabado por todos los sectores del país, ideado y dirigido por una profesional a la que le dieron hace unos meses el Premio Nacional de Periodismo Cultural y que este mismo sábado ingresa en la Real Academia Galega. La dirección decidió eliminar el programa y usar la sintonía y el nombre para pequeños espacios dedicados a la cultura, y lo justifican diciendo que se están dando más minutos a la cultura.
Venden cantidad, porque lo que interesa son los formatos que no permitan ahondar en las cuestiones, contextualizar o promover el debate, no le vayamos a dar a la gente herramientas para que piense por sí misma.
En este sentido, ¿cuáles son los siguientes pasos y acciones que tenéis pensado dar en un futuro?
Pues vamos a seguir movilizándonos hasta que algo cambie e intentando hacer llegar el mensaje a la ciudadanía, porque esta es una lucha que no podemos dar sin su colaboración. Los ciudadanos son los dueños de los medios públicos y tienen la responsabilidad de exigir que sean imparciales, plurales y de calidad. Tenemos asimilada la importancia de una buena sanidad para garantizar nuestro bienestar físico; ahora hay que concienciarse de que unos medios que cumplan con el servicio público que tienen encomendado son la mejor defensa que tenemos ante los abusos del poder político, económico o de cualquier otra clase. Una sociedad sin pensamiento crítico está desvalida. Y la situación de la CRTVG solo cambiará cuando halla un clamor social que obligue a escuchar a los que mandan.

Roi López
Vigo