Los líderes de la UE se comprometieron este jueves a triplicar los fondos y aumentar los medios de las operaciones de vigilancia marítima "Tritón" y "Poseidón" hasta el 2016. Con el argumento de evitar que se repitan tragedias como las de los últimos días, refuerzan los mecanismos de control contra los inmigrantes.
Viernes 24 de abril de 2015
Fotografía : EFE
Después de la grave tragedia migratoria que llevó a la muerte a más de mil inmigrantes en una semana, se realizó una cumbre de emergencia europea.
"Los líderes de la UE han decidido triplicar los recursos disponibles para Tritón, la operación en el Mediterráneo central, y sus capacidades operativas", anunció el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno.
Tusk adelantó que los Estados miembros "ya se han comprometido a (enviar) más buques, más expertos, más aviones y más fondos" a las operaciones Tritón y Poseidón, que operan en aguas italianas y griegas, respectivamente.
La triplicación de la financiación se centrará en Tritón, que ahora dispone de 2,9 millones de euros mensuales de presupuesto (un total de 18 millones de euros para 2015), mientras que en el caso de "Poseidón", que es una misión con un presupuesto algo más de 5 millones entre febrero y septiembre de este año, lo que se aportarán serán medios técnicos, aclararon fuentes comunitarias.
"Nos comprometemos a reforzar rápidamente las operaciones Tritón y Poseidón mediante al menos la triplicación de los recursos financieros en 2015 y 2016 y el refuerzo del número de activos", señalaron los Veintiocho en su declaración conjunta.
Matizaron, no obstante, que el refuerzo se realizará "dentro del mandato de Frontex", que coordina las dos operaciones, por lo que su función seguirá siendo de vigilancia marítima a 30 millas náuticas de la costa europea, y no de rescate y salvamento hasta las 100 millas, como tenía la italiana "Mare Nostrum", cancelada a finales del año pasado, y que costaba a Roma 9 millones de euros al mes.
La mayor parte de los Veintiocho presentaron contribuciones concretas para impulsar las tareas de rescate de estas dos operaciones, pero otros como Italia, Grecia, Chipre y España, que precisamente son los más expuestos a las presiones migratorias, no formularon ninguna oferta.
Reino Unido ofreció un buque, tres helicópteros y dos patrulleras; Francia, dos barcos, dos aviones y seis expertos, y Alemania, dos barcos.
Los líderes comunitarios también se mostraron decididos a combatir el tráfico de inmigrantes mediante la puesta en marcha de una misión de seguridad y defensa dirigida a "identificar, capturar y destruir las embarcaciones antes de que sean usadas por los traficantes".
"La Alta Representante (Federica Mogherini) está invitada a iniciar inmediatamente los preparativos", anunciaron.
La modalidad que adoptará está misión aún está por determinar, pero el presidente francés, François Hollande, ya adelantó que "sólo se puede hacer en el marco del Derecho internacional", por lo que su país tiene previsto proponer una resolución en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, aseguró que la UE ha dado un "paso de gigante" sobre inmigración y recalcó su deseo de que haga una petición a la ONU para crear la misión militar.
Renzi explicó que ha pedido a Francia y el Reino Unido, los dos países europeos que se sientan en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembros permanentes, que apoyen esta medida.
Los mandatarios europeos también se plantearon establecer un "primer proyecto piloto voluntario" sobre reasentamiento de refugiados, aunque finalmente no incluyeron la oferta de 5.000 plazas para personas con derecho a asilo.
También se comprometieron a aumentar la ayuda de emergencia a los socios con una mayor presión migratoria, como Italia, mediante la redistribución de personas que llegan a las costas europeas hasta que se decida si tienen derecho a recibir asilo.
Todas las medidas apuntan a reforzar los controles, no para dar solución de fondo a la grave crisis social que obliga a miles de personas a arriesgar sus vidas en el Mediterráneo, sino para evitar que miles de inmigrantes lleguen hasta las costas europeas.
Fuente: La Izquierda Diario/Agencias