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Red Internacional
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Ucrania crisis. La UE muestra “unidad” contra Rusia, pero Grecia cuestiona las sanciones

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea acordaron este jueves ampliar la lista de rusos y ucranianos sancionados por desestabilizar Ucrania, a la vez que defendieron su "unidad" frente a Rusia. La oposición del representante griego, junto a otras delegaciones menores, logró suavizar el comunicado y dificulta nueva escalada de sanciones.

Viernes 30 de enero de 2015

Convocados de forma extraordinaria ante el repunte de la violencia en esa zona, los ministros defendieron desde su llegada a la reunión mantener la "unidad europea" en su política de sanciones a Rusia, después de que el nuevo Gobierno griego haya manifestado discrepancias sobre la posición que debe mantener la Unión Europea (UE) al respecto.

Fuentes diplomáticas confirmaron hoy que en la UE hay "preocupación por los lazos entre Grecia y Rusia", después de que el primer representante extranjero recibido en Atenas por el nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, haya sido el embajador ruso.

El nuevo Gobierno griego liderado por Alexis Tsipras de la coalición de izquierda reformista Syriza, rechazó la nueva ronda de sanciones que la UE pretende imponer contra Rusia por la nueva escalada de violencia en el este de Ucrania.

La UE había convenido ampliar este jueves las sanciones contra Moscú, unas medidas que debían ser aprobadas sin grandes trabas, como en las ocasiones anteriores, tras una reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea.

El comunicado del Consejo de la UE sostenía claramente: "Observamos evidencia de apoyo continuo y creciente dado a los separatistas por parte de Rusia, lo que subraya la responsabilidad de Rusia. Instamos a Rusia a condenar las acciones de los separatistas y aplicar los acuerdos de Minsk".

Atenas protestó oficialmente a través del viceministro de Exteriores –que tomó posesión el martes– Nikos Juntis, quien aseguró que la declaración se redactó sin “seguir los procedimientos, sin informar a Grecia y sin obtener el consentimiento del primer ministro, Alexis Tsipras”.

La Unión negó las acusaciones, pero debió maniobrar durante la reunión para limar la posición de bloqueo de Grecia.

La posición de Atenas defiende suavizar las medidas restrictivas contra su vecino ruso, recordando que la respuesta de Rusia a las sanciones (bloquear las importaciones) fue un duro golpe para su economía. La imagen de camiones varados en la frontera con Rusia con la fruta (melocotones y fresas principalmente) echándose a perder causó desesperación en muchos agricultores griegos.

Finalmente, el Consejo de ministros de Exteriores aprobó por unanimidad una declaración en la que acordaron "ampliar" hasta el próximo septiembre las medidas restrictivas contra personas y entidades que amenacen o minen la soberanía e integridad de Ucrania, que aplicaron por primera vez en marzo de 2014 y que posteriormente extendieron.

Además, pidieron a la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, y a la Comisión Europea que propongan en el plazo de una semana nuevos nombres que añadir a la lista negra de sancionados, con vistas a que puedan tomar una decisión al respecto en su próxima reunión del 9 de febrero.

También instaron a la Comisión y al Servicio Europeo de Acción Exterior a realizar más trabajos preparatorios sobre cualquier "acción apropiada" enfocada a "garantizar una implementación rápida y global de los acuerdos de Minsk", llamados a detener el conflicto armado entre el Gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos.

El ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, reconoció que Grecia amenazó con vetar el texto si no se rebajaba la referencia a "medidas restrictivas" que la UE podía adoptar en el futuro contra Moscú si la situación en Ucrania no mejora y no se sustituía por "acciones apropiadas".

Fuentes diplomáticas apuntaron que otras delegaciones, como la británica, las repúblicas bálticas o Polonia, amenazaron igualmente con no dar su apoyo al texto si no era lo suficientemente firme ante Rusia.

Aunque las decisiones sobre sanciones se toman por unanimidad en el Consejo de la UE, algunos países, como Lituania o la República Checa, no han ocultado que les gustaría mantener una posición más firme ante Rusia, mientras que otros, como Italia, Hungría, Austria y Eslovaquia, se han mostrado más cautos.

"Hemos mantenido nuestra unidad y nuestra fuerza", recalcó en una rueda de prensa al término del encuentro Mogherini, quien se mostró confiada en que "esto pueda presionar, particularmente a Rusia, para prevenir los pasos negativos que se han tomado".

El ministro griego, Nikos Kotzias, aseguró por su parte que "Grecia trabaja por la restauración de la paz y estabilidad en Ucrania, y para que no haya una ruptura entre la Unión Europea y Rusia".

En los márgenes del Consejo, Kotzias se entrevistó con su colega ucraniano, Pavlo Klimkin, también presente en Bruselas -donde fue recibido por el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg-, y le manifestó su preocupación por la situación en el este de Ucrania y en particular en Mariúpol, donde viven muchos ciudadanos de origen griego.

Los ministros también animaron a Ucrania a dar los pasos legales necesarios para que la Corte Penal Internacional examine supuestos crímenes de lesa humanidad cometidos en su territorio.

Fuentes: La Izquierda Diario / Agencias