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Deuda griega. La UE ve posible que Grecia entre en default

Tras la imposibilidad de lograr un acuerdo con las exigencias de recortes que le impone la Troika, desde la Eurozona ya analizan tres escenarios probables, uno de ellos: el default griego.

Sábado 13 de junio de 2015

Declaraciones de los principales referentes de la Troika- FMI, Comisión Europea y BCE- recorrieron los medios europeos durante el día de ayer.

El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, dijo que las encalladas negociaciones sobre la deuda entre Atenas y sus acreedores volverían a comenzar, pero dejó claro que le toca al Gobierno griego elaborar un acuerdo aceptable.

Juncker, fue una de las primeras voces en hacerse oír, luego de la salida del Fondo Monetario Internacional (FMI) de las negociaciones en Bruselas el día jueves.

La canciller alemana, Ángela Merkel, fue quien dijo que Grecia y sus acreedores necesitaban mostrar su voluntad para resolver los problemas y por eso consideró importante que todos siguieran negociando.

El Gobierno griego, por su parte, se negó a ceder en sus posiciones y acusó a al Fondo Monetario Internacional de usar tácticas de presión.

Luego de juntar las fechas de los vencimientos al FMI, pospuestos hasta fin de Junio, y por un total de 1.600 millones de euros, y ganar un poco de tiempo; la economía griega que sufre una gran crisis de liquidez aún necesita lograr un acuerdo para desbloquear ayuda o suavizar el límite sobre la deuda que puede tomar a corto plazo.

Default, un escenario posible para Grecia

Altos cargos de la UE han abordado formalmente por primera vez un posible impago de la deuda de Grecia.

Mientras las negociaciones entre Atenas y sus acreedores continúan estancadas, el gobierno de Tsipras debe resolver esta situación para fin de Junio. La nueva reunión clave entre ministros de la eurozona, el FMI que contará con la participación de su directora Christine Lagarde; y representantes del gobierno heleno, será el 18 de Junio en Luxemburgo.

Los representantes de los gobiernos, que preparan la reunión para la próxima semana concluyeron el jueves que había tres posibles escenarios para Grecia

El menos probable, para ellos, sería arribar a un exitoso acuerdo de dinero por reformas para la próxima semana a tiempo para cumplir con la fecha límite legal de junio.

La segunda opción más probable era una extensión del actual programa de rescate, que expira a fin de mes, justo cuando Grecia tiene que pagar 1.600 millones de euros al FMI. El país dispondría de los 7.200 millones pendientes de recibir del primer rescate, así como los 10.900 millones previstos para recapitalizar. En julio y agosto debe devolver 6.700 millones al BCE además de otros 628 millones al FMI.

La tercera hipótesis discutida, fue aceptar que Grecia podría entrar en suspensión de pagos.

Si bien el segundo escenario es el más probable, no será gratuito para el gobierno de Tsipras, sobre el cual seguramente recaerán nuevos “condicionamientos” o reformas para garantizar los respectivos desembolsos.

Con respeto al default: "por primera vez hubo una discusión de un "plan B" para Grecia", dijo un segundo alto cargo. “Un escenario así implicaría que Grecia impusiera controles de capital para evitar una fuga de capitales y también podría suponer la emisión de pagarés por parte de Atenas como medio alternativo de pago”, continuaron los funcionarios.

Al mismo tiempo, en Grecia, la nueva incertidumbre hacía caer al principal índice bursátil heleno un 4 por ciento en la mañana del viernes.

La cada vez más delgada “línea roja”

Las dos partes han tratado de mantener viva la esperanza de un acuerdo, pero ninguna ha dado muestras de ceder.

El Gobierno griego, criticó al FMI y reiteró su rechazo a cruzar lo que considera "líneas rojas" en la negociación.

"La no participación del FMI en la negociación política lo único que hace es agregar presión sobre todos: la Comisión, el BCE (Banco Central Europeo), Grecia", afirmó un alto funcionario griego. "Está acumulando presión en todas direcciones -especialmente hacia Berlín- con el objetivo de implementar duras políticas en Grecia para asegurar su dinero", agregó.

Tsipras tiene evidentes problemas para mantener las promesas que hizo durante la campaña electoral, que llevaron a su partido Syriza al gobierno de Grecia. Se comprometió a acabar con la ola de austeridad impuesta por los gobiernos anteriores, por exigencia a sus acreedores.

En estos momentos su política conciliadora para mantenerse dentro de la eurozona negociando con la ex Troika, lo llevó al mismo escenario. Sus acreedores le exigen recortes en pensiones y el mercado laboral, entre otras reformas de ajuste, apretando cada día más y más la soga que el país ya tiene alrededor del cuello.

Esta deuda impagable ahoga cada vez más a la clase trabajadora de Grecia. Es necesario que el movimiento obrero de Grecia y de Europa pongan en pie una campaña por el no pago y la anulación de la deuda, la única política realista frente al chantaje de la Troika.

Fuente: Reuters