El ex kirchnerista Gerardo Martínez le otorgó otro triunfo a Cambiemos. Firmó un acuerdo salarial en dos cuotas, por debajo de la inflación proyectada.
Viernes 28 de abril de 2017
Coincidiendo con la llega del frío, después del fuerte paro nacional del pasado 6 de abril, la conducción de la CGT decidió pasar a cuarteles de invierno. Lejos de defender los intereses de toda la clase trabajadora, cada conducción gremial privilegió la estrategia de negociar por sector.
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Un triunfo de la línea política del Gobierno nacional que, hace tiempo ya, hizo explotar la Mesa para la Producción y el Trabajo y decidió negociar por gremio.
La fuerza desplegada por los trabajadores en esa medida de fuerza, no sirvió siquiera para negociar mejores condiciones en las paritarias de cada sector. Si ya Armando Cavallieri había firmado un acuerdo por el 20% que perjudicaba a cerca de un millón de trabajadores y trabajadoras, ahora fue otro cacique el que le dio un triunfo a Macri.
El turno le tocó a Gerardo Martínez de la Uocra. El ex integrante del Batallón 601 de Inteligencia durante la dictadura fue también un dirigente gremial oficialista durante todas las gestiones. Ex menemista y ex kirchnerista, ahora no tiene empacho en posar junto a Macri y firmar acuerdos salariales a la baja.
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En este caso, el dirigente firmó un acuerdo salarial a pedido de las patronales y el oficialismo. En el mismo, los trabajadores recibirán un incremento salarial de apenas el 21%, y será en dos tramos. La “ventaja” supuesta es que una cláusula gatillo habilitaría la reapertura de la paritaria si la inflación supera ese monto. Algo que, en el marco de la manipulación macrista del Indec, será difícil de mensurar.
El acuerdo implica un aumento del 11% a partir de abril y un 10% en julio. El esquema que la conducción de la Uocra acordó implicaría un seguimiento de las subas de precios por la inflación, y evaluaciones para ver si el salario quedó rezagado.
Según informan diversos medios, en la Casa Rosada hubo festejos por el acuerdo. No es para menos, el mismo apenas supera el techo que el oficialismo pretende imponer a docentes y otros sectores de la clase trabajadora. Al mismo tiempo, se ubica por debajo de la inflación estimada por distintas consultoras y organismos. Hace pocos días, el mismo FMI estimó una cifra superior al 25% de inflación para el año en el país.
No es éste el único favor que realiza la conducción de la Uocra hacia el Gobierno. A inicios de abril, dos días antes del contundente paro nacional, Gerardo Martínez firmó el denominado Acuerdo Federal para la Construcción, donde la conducción de la Uocra se comprometía a “reducir el ausentismo y mejorar la productividad del sector”.
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Dicho en criollo, la conducción de Martínez decidió ayudar a Gobierno y patronales a aumentar la superexplotación de los trabajadores de la construcción. Con dirigentes así, los trabajadores no necesitan patrones.