A 70 años de su nacimiento, se publicó la biografía oficial de Roberto Fontanarrosa. La Izquierda Diario entrevistó a su autor, el periodista rosarino Horacio Vargas, que nos contó cómo fue el trayecto de la construcción de esta biografía sobre el entrañable negro Fontanarrosa, historietista, escritor y humorista rosarino, que trascendió los límites de la literatura argentina.
Úrsula Vivas @ursulavivas
Miércoles 17 de diciembre de 2014
La vida del negro Fontanarrosa es narrada en un libro que contiene, entre otras cosas, una selección de trabajos editados e inéditos, entrevistas a Joan Manuel Serrat, Crist, Daniel Divinsky, Daniel Rabinovich, Jorge Valdano y la Mesa de los Galanes, por mencionar sólo algunos. Un libro contado “con las voces de sus amigos”, dice el autor, que nos comenta sobre el libro editado recientemente por Homo Sapiens.
¿Cómo conociste al negro?
Lo conocí profesionalmente laburando, primero en Rosario, mientras era editor y él era el colaborador estrella, entre el ´84 el ´85. Después, cuando empecé a ser corresponsal de la revista Sex Humor, escribí algunos artículos sobre la historia de la prostitución y los editores me dijeron que le alcanzaran los originales al negro para que los ilustrara. Le di el sobre y me dice,” bueno dame un par de días” y el tipo cumplió. Ese fue el primer trabajo en conjunto que hicimos. La relación se hizo más fuerte cuando colaboró en Rosario 12 hace 20 años, tenía una columna todos los viernes llamada “Desde El Cairo”. Esas colaboraciones están recuperadas en el libro, son materiales que no están publicados en internet.
¿Cómo fue pensado el libro?
Siempre fue pensado como un homenaje. Pensamos que el homenaje cerraba un poco con conseguir el apoyo y la autorización de la familia, y que eso nos iba a permitir acceder a los archivos. Por ello el libro tiene un montón de material gráfico que no vas a ver en otro libro, material inédito. Encontramos cerca de 30 mil dibujos que no están catalogados, exceptuando los publicados en Clarín. Aparecieron cosas muy lindas, muy significativas, su primer dibujo en Humor, su primer dibujo en Clarín, el primer Inodoro publicado en Hortensia, al igual que El Boogie, su primera historieta infantil, fotos inéditas, cartas manuscritas con su caligráfica tan personal y todas cerradas con un dibujito. Vos la lees ahora en el libro y yo te dirían que son como cuentos.
Hay datos desconocidos hasta el momento, como el romance con una militante del ERP desaparecida, ¿te encontraste con otras anécdotas como esa?
Esa la conocía muy poca gente, es muy conmovedora. Además, cuento algunas cosas que tienen que ver con su perfil político. Él siempre me decía que era políticamente independiente, y en rigor es cierto. Pero a fines de los ´60 había una corriente política en Rosario, sobre todo en el ámbito universitario, donde tenía fuerte presencia Vanguardia Comunista, un sector del maoísmo que se desprende del PC, y tenía una fuerte presencia en lo cultural también. Dos colegas y amigos de su misma edad, Rafael Ielpi y Juan Martini, dos escritores, fueron no solamente lo primeros tipos que le dijeron qué leer, sino que además en el contexto del Rosariazo, lo interesaron en la militancia juvenil. En ese sentido es muy clave la revista BOOM, donde él hace una tapa tremenda con una expresividad increíble que es “La Batalla del Rosario”. La otra relación que encuentro es cuando Vanguardia Comunista saca un periódico legal, Desacuerdo. El negro ilustraba allí las notas sin firma. Daniel Divinsky (fundador de la reconocida Ediciones de la Flor, N de E) se contacta con el editor de Desacuerdo porque quería publicar sus dibujos y así sale el primero libro del negro que es ¿Quién es Fontanarrosa?
Otra cosa que me llamo la atención, y que aunque no encontré documentos puse igual, es como una vez le preguntaron al negro creo que para Caras y Caretas, una pregunta algo así como que para la militancia de VC el era como un mito porque estaba ahí pero no asumía su lugar. Si bien el negro lo desmiente, hay otra anécdota dentro de ese ambiente político de que los primeros trazos del Inodoro Pereyra en realidad fueron dibujos del negro con la revuelta de Rio Negro, el Rocazo, ¿y tiene su lógica no? El sur, la pampa. Se dice que se ilustraron varias cosas con esos trazos que después fueron el Inodoro Pereyra.
Siempre hubo un mito acá de que pasó con Fontanarrosa después del golpe de estado, él ya publicada en Clarín, empieza en el ´73. Y efectivamente lo que pude reconstruir a través de Liliana Tinivella es que dos meses después del golpe frente al Cairo había una razzia y se los llevaron presos, estuvo 48hs preso en la temible Jefatura de Policía, a Liliana la liberan a la mañana siguiente .En realidad el dato que tenía la cana sobre el negro era erróneo, en realidad la policía siempre busco a un primo de él que sí era militante y está desaparecido.
¿Cuáles fueron las repercusiones después de la presentación?
Fueron muy buenas, el libro es un libro ameno, popular, de fácil lectura. La gente se engancha y me han dicho varias frases de lo que le pasa a la gente cuando lee el libro. Una periodista me dijo “leyendo la biografía de Fontanarrosa me encuentro con él”. El libro fue un disparador para que mucha gente me escriba, me llame y me diga “yo tengo una anécdota con Fontanarrosa”. Y, en algún sentido, ¿quién no conoció a Fontanarrosa? La presentación en Rosario fue muy cálida, hubo más de 300 personas, algo inusitado para la presentación un libro. Era el día de su nacimiento y creo que estaba presente en su ausencia.
No pueden faltar la literatura y el fútbol, ¿no?
Obviamente. Literatura, fútbol y humor. Su gran deslumbramiento fue con David Viñas, a fines de los 50. Y él lo explica muy bien cuando dice “cuando lo empecé a leer a Viñas me encontré con un escritor que escribía como hablaba mi viejo, o mis amigos, puteaban. Y ahí encontró algo. Antes de morir Viñas, el negro le escribe el prólogo a su último libro.
En el libro también está el encuentro con Osvaldo Soriano…
Sí, está casi completo. Es un documento, hablan de futbol y literatura, desde un lugar tan simple. Ahí está esa famosa frase del negro de que antes de querer ser Hemingway quiso ser el 8 de river.
Me parece que el que quiera conocer la vida del negro la va a conocer en este libro y el que quiera investigar sobre su vida literaria y como dibujante, también la va a encontrar. Es tan amplio lo que hizo este tipo que en todos los ámbitos dejó huellas. Cascioli decía con razón que era “el Maradona de la historieta.”