A menos de una semana de iniciada la presidencia de Donald Trump la ciencia ya se ha visto golpeada.
Viernes 27 de enero de 2017
A pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha cumplido ni una semana en el cargo, el panorama de la ciencia en los próximos años ya está en amenaza. En sólo cinco días, Trump desvaneció todas las referencias al cambio climático de la página web de la Casa Blanca, prohibió a la Agencia de Protección Ambiental informar a la prensa y cuestionó la seguridad de las vacunas.
Trump ha nominado a Scott Pruitt para presidir la EPA. De acuerdo con la revista Times, Priutt no solo niega la existencia del cambio climático, también está en contra de establecer límites en los niveles de: gases contaminantes, de mercurio, arsénico y otras sustancias tóxicas.
La primera censura tocó a la cuenta National Park Service en Twitter, quienes han eliminado la información relativa al cambio climático que habían difundido en los últimos días. Un paso más allá, Reuters informó que Trump le ha pedido a la EPA que elimine por completo la sección de cambio climático de su página web.
Algunos científicos norteamericanos prevén que la supresión de las referencias al cambio climático en la web de la Casa Blanca fue solo el anticipo y temen ahora que el presidente Trump ordene una "purga" de miles de informes elaborados por la NASA, por la NOAA (Agencia Nacional Atmosférica y Oceánica) y por otras instituciones federales y han pasado a la acción para proteger, duplicar y salvar la "evidencia" del calentamiento global.
Frente a la censura impuesta por el gobierno e inspirado en la histórica marcha de mujeres, un grupo de científicos levanto el Twitter ScienceMarchDC que ya tiene casi 200.000 seguidores y está organizando está organizando una manifestación que todavía no tiene la fecha y que, sin embargo, ya tienen numerosas convocatorias adherentes en otras ciudades de EEUU y de todo el mundo.
Además, los activistas de People’s Climate March (Marcha Popular sobre el Clima), que lograron en 2014 una gigantesca manifestación de 300.000 personas en Nueva York para concienciar sobre el cambio climático, han convocado una nueva marcha para el 29 de abril en respuesta a "la agenda anticlimática de Trump".