Nuevamente la crisis de la salud publica manifiesta su peor cara a la ya abultada deuda hospitalalaria así como los sinnúmeros de record como cantidad de habitantes con problemas de salud mental OCDE señala que el chileno es el ciudadano que más dinero gasta de su propio bolsillo para el ítem remedios etc.

Raúl Muñoz Dirigente Fenats Hospital Barros Luco
Lunes 8 de julio de 2019
La interminable lista de espera de pacientes que cada vez aumenta esperando atención, al 31 de Diciembre 2018 sumaba 228.853 pacientes en espera de Intervención Quirúrgica. Así como Lista de Espera Consulta Nueva de Especialidad un total de 1.801.937 pacientes, según datos de la Subsecretaría de Redes Asistenciales - División de Gestión de la Red Asistencial.
En la lista de espera muere el pueblo trabajador y pobre, es así que 9.724 pacientes murieron mientras estaban en lista de espera en el primer semestre de 2018, un aumento de un 54 por ciento respecto al mismo periodo de 2017. La cuestión es que a pesar de que el MINSAL y el gobierno de Píñera a logrado bajar mínimamente la lista de espera, las muertes esperando atención siguen siendo considerables par ala clase obrera que muere sin atención y sin dignidad.
Entre las causas de fallecimiento de los pacientes que estaban en lista de espera, un 27,1% se debió a enfermedades del sistema circulatorio; un 26,1% fue por tumores; 9,5% por enfermedades del sistema respiratorio; el 7,5 por causas “externas de mortalidad” y un 1% por otras causas.
La gravedad es que para el Minsal no es posible establecer que "el haber estado en la lista de espera haya tenido incidencia en la causa de muerte", y se destaca que las razones de las defunciones de estas personas son similares a las de la población en general. Esto último, corresponde al 19,1% del total de defunciones registradas en Chile en igual periodo. Asimismo, 124 de las personas que terminaron perdiendo la vida aparecían en ambos apartados. En efecto, en 2016 fueron 16.618 fallecidos y en 2017, 14.695.
Mientras tanto el invierno...
La situación al interior de los hospitales en torno a la actual campaña de invierno con el aumento de la presión asistencial y el permanente colapso de los servicios de urgencias - con un nivel de ocupación sobre el 90% diariamente- resultado de la desmantelamiento y privatización de la Salud Pública que ha significado un traspaso de recursos públicos a instituciones privadas por un monto de $ 11.853 millones de dólares entre los años 2005 y 2018, lo que equivaldría a lo mismo que 9.845.215 intervenciones quirúrgicas.
Ósea ya no habrían listas de espera quirúrgicas. En cuanto a la priorización de los casos, el Ministerio de Salud presentó un nuevo sistema de gestión de pacientes con enfoque de riesgo, cuestión que significa aumentar la carga burocrática para "gestionar la gestión" de la lista sin invertir recursos nuevos para dar atención médica a esta lista y se traduce sólo en la conformación de un comité de gestión de lista quirúrgica para priorizar por riesgos de enfermedad o muerte: aunque suene crudo lo que se trata de llevar a delante es gestionar la muerte de los pacientes.
La única solución para resolver los problemas de la salud pública es recuperarla para su fin último que es la satisfacer las necesidades de salud de la clase trabajadora con la cogestión de los hospitales por las y los trabajadores de la salud y el comité de usuarios pacientes, simultáneamente a seguir insistiendo por un Sistema Único de Salud que no discrimine por el bolsillo de la persona.
Pero sólo con la presión de las movilizaciones en unidad con otros sectores, en este momento el Colegio de Profesores y con la disposición de las grandes centrales sindicales es que podemos correr el límite de lo posible para ejercer con nuestra organización y fuerzas los derechos necesarios para la salud y educación de las y los trabajadores.