Familiares de Juan Carlos I aparecen en los “papeles de Panamá”. La casa real en una espiral de corrupción que define su naturaleza.
Ivan Vela @Ivan_Borvba
Martes 5 de abril de 2016
Foto: Twitter
Hace unos días el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ en sus siglas en inglés) difundió en el Estado español a través de la Sexta y El Confidencial "Los Papeles de Panamá". Este nuevo leaks se produjo a través de unas filtraciones sobre una maraña de sociedades creadas por personalidades de todo el mundo en paraísos fiscales y ejecutadas a través del bufete de abogados Mossack Fonseca.
Un gigantesco proceso de investigación llevada a cabo por la propia ICIJ junto al periódico alemán ’Suddeutsche Zeitung’, que contó con un equipo de 376 periodistas de 76 países, del que apenas aún conocemos nada. El equipo de investigación ha afirmado que a principios de mayo darán a conocer públicamente la lista completa de las “celebrities”, políticos y empresarios que aparecen en los documentos con los cuales están trabajando.
No obstante, en estos primeros informes de la investigación ya han aparecido nombres relevantes del mundo de la farándula del Estado español, personajes relacionados con personalidades políticas y deportistas de élite. Pero por encima de todos ellos brilla un nombre propio, el de Pilar de Borbón, la tía del rey Juan Carlos I.
Como viene siendo habitual en los últimos años, cuando un titular periodístico contiene la palabra “corrupción”, este va seguido del nombre de algún personaje de la familia real o círculo de amistad cercano. En este caso, el que tiene atisbo de ser el trabajo de investigación periodístico sobre corrupción más grande de la historia ya tiene, en sus primeros pasos, un familiar de la casa real en la lista.
Pilar de Borbón aparece como presidenta de una sociedad con sede fiscal en Panamá, creada en 1969. La entidad, “Delantera Financiera”, contaba desde 1974 con la citada tía del anterior monarca como presidenta y con el marido de esta, Luis Gómez-Acebo, como secretario. Esta estructura interna se mantuvo hasta 1993, año en que ambos dejan sus cargos al frente de la entidad para que fuera intervenida por el prestigioso bufete de abogados español Gómez-Acebo y Pombo, despacho de abogados fundado a su vez por el cuñado de la tía del rey (hijo de Pilar), Bruno Gómez Acebo, según afirma el estudio.
Pilar de Borbón asumió la presidencia de la entidad en 1974 en el momento en que el dictador Francisco Franco se encontraba ingresado por flebitis y por primera vez Juan Carlos I asumía la Jefatura del Estado de forma provisional. Y se cerró apenas días después de la proclamación del rey Felipe VI.
No hace falta seguir indagando en el informe para establecer el paralelismo entre la ascensión y abdicación del monarca Juan Carlos I y la actividad corrupta de su tía, Pilar de Borbón. Un entramado de empresas y artimañas de evasión fiscal del cual, nuevamente, se vuelve a beneficiar algún pariente cercano de la familia real.
Zarzuela se ha limitado a desvincularse de la actividad económica de Pilar de Borbón en un escueto comunicado en el cual tan solo apuntan que “la Infanta Pilar no es miembro de la Familia Real, ni siquiera de la familia directa del Rey”. La misma razón citada cuando fueron cuestionados por el caso Nóos. Si bien en este asunto y a pesar de los intentos de distanciamiento, Felipe VI acabó arrebatando el ducado de Palma a su hermana, la Infanta Cristina.
Corrupción: Ley en el capitalismo
Lo que desvela el primer informe de los “papeles de Panamá”, es un reflejo que a cuenta gotas nos llega a la clase trabajadora, pero que es vox populi entre la burguesía. La corrupción, la evasión fiscal, el engaño, el secretismo… es la verdadera ley económica, todos ellos ingredientes inherentes al sistema capitalista y a la clase dominante.
En el caso que nos atañe en este artículo no es diferente. La burguesía española ha tenido oportunidad, gracias a la legislación que elaboran sus políticos, de blanquear gran parte de la riqueza que acumulan. En 2011 el gobierno Zapatero eliminó de la lista de paraísos fiscales a Panamá, en un intento de beneficiar a la actividad de la constructora Sacyr en relación con la ampliación del canal en el país caribeño.
Por no olvidar la “amnistía fiscal” que ejecutó el gobierno Rajoy. Una ley destinada, clara y llanamente a que las grandes fortunas pudieran legalizar parte de su riqueza.
Aún así la burguesía y sus mecanismos de acumulación de capital no entienden de leyes, ni siquiera de aquellas que emanan de sus propios parlamentos burgueses, y siempre requieren más. Por ello la única ley a la que rinden cuentas es la legalidad de la propiedad privada, aquella que les permite la acumulación de capital y su uso según les convenga. Un modus operandi asentado en el secreto en general, y en el secreto bancario y comercial en particular.
Mientras la juventud, las mujeres y la clase trabajadora sufrimos los recortes, los ajustes económicos, las rebajas al ya de por sí mísero “salario mínimo” y observamos cómo los políticos burgueses debaten y deciden sobre nuestro salario buscando exclusivamente su beneficio, los capitalistas mueven su riqueza gracias a mecanismos secretos y sin control.
El corrupto Régimen del 78 español no es ajeno a esta dinámica. Como país capitalista, la casta política y económica del Estado español se ha beneficiado, y busca seguir beneficiándose, de estas ventajas exclusivas que el capitalismo ofrece a las grandes fortunas. La casa real, que aúna su pasado franquista con ser el pilar de este régimen corrupto, es una de las máximas expresiones de la verdadera cara del capitalismo, un sistema corrupto y “secretista”, adn de su bajeza moral burguesa.