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Red Internacional
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CUMBRE DE NACIONES UNIDAS. La crisis mundial de refugiados y la hipocresía de las potencias en la ONU

Pese a que los 193 países miembros de la ONU adhirieron a la “Declaración de Nueva York”, comprometiéndose con "la protección de refugiados y migrantes”, resulta poco creíble que estos actos formales se traduzcan en hechos concretos, ya que el documento no es vinculante.

La Izquierda Diario

La Izquierda Diario @izquierdadiario

Martes 20 de septiembre de 2016

Tras el fracaso de las negociaciones del lunes, y mientras recrudece la violencia en Siria con ataques aéreos lanzados por la coalición liderada por Estados Unidos, sellando el fin de la tregua acordada la semana pasada, la posibilidad de que los líderes mundiales lleguen a un acuerdo respecto de la crisis de refugiados ahora descansa en una cumbre convocada por Obama el martes en Nueva York.

Casi un centenar de gobernantes se reunió en la sede de la ONU el lunes para discutir el problema del aumento de la cantidad de refugiados, en un contexto en el que más personas se han visto obligadas a huir de sus hogares, provocando la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial, con 65,3 millones de desplazados a nivel global.

La Declaración de Nueva York o el papel mojado de la ONU

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo este lunes que “Con acciones valientes para implementar la Declaración de Nueva York, aseguraremos que no se deja atrás a ningún refugiado o migrante”. Lamentablemente, las declaraciones de la ONU no pasan de eso, declaraciones, ya que en los hechos, el compromiso de las potencias del mundo sobre la crisis de los refugiados se traduce en cierre de fronteras, campos de refugiados, deportaciones masivas y miles y miles de muertos cada año.

Al término de las negociaciones del lunes, los líderes globales aprobaron un plan con la intención declarada de lograr una coordinación mayor de la respuesta ante la crisis mundial humanitaria de los refugiados. Los 193 países miembros de la ONU adoptaron una declaración en la que se comprometieron con "la protección de refugiados y migrantes".

Sin embargo, el plan no incluye ningún compromiso concreto por parte de los países firmantes y no es legalmente vinculante. Varios países rechazaron un borrador anterior del acuerdo que requería que las naciones reubicaran a un 10% de la población de refugiados por año, lo cual fue señalado por numerosas organizaciones de derechos humanos como una oportunidad perdida.

La ONU espera que se logren avances más concretos en la cumbre del martes convocada por Obama, exclusivamente sobre los refugiados, en la que se espera que al menos 45 países se comprometan a participar del aumento de la ayuda humanitaria, de los niveles de reubicación de refugiados y del acceso a la educación y al empleo para los desplazados.

Esto se produce en un marco en el que las intervenciones militares lideradas por Estados Unidos y Rusia en Media Oriente y en Libia han tenido un efecto devastador sobre las poblaciones locales, obligando a numerosas familias a cruzar fronteras para asegurar su supervivencia. Turquía se ha convertido en el mayor receptor de estos desplazados (2,5 millones), con el interés de ser aceptado en la UE, pero el problema es igualmente grave en otros países de la zona, como el Líbano, donde 1,1 millones de refugiados representan la cuarta parte de la población.

Cerca de 46,000 personas que intentaron cruzar las fronteras han perecido en el intento o están desaparecidas desde el comienzo del siglo y sólo el año pasado murieron 5,400 personas en la búsqueda de una frontera segura, el 70% de ellas en el Mediterráneo. Durante el primer semestre del año, murieron 20 inmigrantes por día, significando un 23% de aumento respecto al 2015.