La derecha busca unificarse ante crisis por votación del 10%, este viernes tres congresistas renunciaron a la UDI.
Sábado 18 de julio de 2020
Desde hace unas semanas se ha puesto sobre la mesa la discusión de las AFP, al punto de estar al centro de la política nacional, ya que no deja a nadie indiferente a raíz de la propuesta de ley del retiro del 10% de los ahorros del sistema de pensiones heredado de la dictadura y pilar del modelo neoliberal instaurado a punta de fusil.
La discusión ha traído consigo distintos efectos en el escenario político. Como en el congreso donde tanto en la oposición como en el oficialismo, sobre todo al interior de este último y en especial a la UDI, se han dado fuertes discusiones. Y es que el debate ha generado divisiones internas luego de que parlamentarios del partido creado por el ideólogo de la constitución de Pinochet, votaran a favor de la misiva que permitiría el retiro del 10% ahorrado por trabajadores en los fondos de pensiones, votos que permitieron la aprobación en la cámara de diputados y el paso al siguiente tramite en la comisión de constitución del senado. El partido representante de una parte importante de los empresarios, ha salido a defender con uñas y dientes el que es la obra maestra del modelo neoliberal: las AFP, estas han permitido hacerse aún mas ricos a los super ricos del país.
Este debate se desarrolla a la par con los intentos efusivos de los principales dirigentes de la derecha hacia las y los parlamentarios del oficialismo, las reuniones de grandes empresarios como Cristián Larroulet (del que se dice ser el verdadero presidente) con Piñera para salir a cuadrar a sus militantes, con los intentos de convencer de los ministros Blumel y Briones a las y los parlamentarios para votar en contra, pero que un grupo de ellos termino votando a favor. El miedo es claro y los empresarios ya hablan de “el comienzo del fin” de su modelo.
Conocida la votación la presidenta de la UDI, Van Rysselberghe, citó inmediatamente a reunión a los diputados que votaron a favor de legislar, buscando sancionarlos e hizo un llamado desesperado a la unidad de su partido. “Estamos preocupados porque todo el progreso logrado hoy está en riesgo. Siempre hemos tenido diferencias en la UDI, pero siempre actuamos pensando con responsabilidad y en Chile”. Los militantes que votaron a favor del 10% fueron citados al Tribunal Supremo del gremialismo. Finalmente, este viernes 17 de julio tres diputados renunciaron a su militancia.
“Los firmantes no hemos cometido ninguna falta a los principios de la UDI, ni hemos cometido delito alguno. Solo hemos votado en conciencia. Nos duele que se nos trate como indeseables, y hoy estemos acusados frente al TS”.
La discusión del retiro de fondos de las AFP ha abierto una llaga en la sociedad chilena. Quedo en evidencia que la actual crisis económica, política y social que estamos viviendo, ha desestabilizado a la derecha evidenciando una crisis interna, la que se suma a la crisis orgánica que vive el gobierno de Piñera que no ha logrado sostenerse del todo luego del estallido social del 18 de octubre. Hoy el pueblo trabajador nuevamente se ha visto empujado a salir a manifestarse y vuelve a tambalear el gobierno asesino de Piñera. El hambre, el desempleo y la miseria ponen al descubierto, frente a los ojos de una sociedad entera, que este sistema no da para más.
“El malestar se ha vuelto intolerable y no se ve en la vieja sociedad ninguna fuerza capaz de mitigarlo y de reestablecer una normalidad con medios legales”.
Ahora bien, la crisis que se abre dentro de Chile Vamos es producto de que ven como el aparato que ha construido por décadas la clase empresarial en conjunto con la derecha y la ex Concertación se resquebraja cada vez más. Ante una postura que defiende y cuida los intereses de los empresarios despiertan la rabia y el cuestionamiento de una sociedad que ya despertó. Y frente a las manifestaciones contra el gobierno y sus políticas, responden como fieles herederos de la dictadura: con represión y militares en las calles y poblaciones. No tienen argumentos para defender su modelo mas que el defender sus privilegios a punta de fusil.
Porque el 10% es insuficiente y la actual crisis económica la terminamos pagando de nuestros bolsillos hay que levantar un programa de urgencia concreto, desde todos los lugares de trabajo, ollas comunes, organizaciones obreras, estudiantiles y populares que responda a las necesidades reales de la mayoría población y que tome la lucha por la prohibición de los despidos, la derogación de la ley de “destrucción” del empleo, un salario básico de $500.000 para todxs lxs cesantes, desocupados y trabajadores independientes, test masivos, y la paralización de los trabajos no esenciales como la minería (fuerte foco de contagio dentro de las ciudades). Hace falta de igual manera que las grandes centrales sindicales como la CUT, el Colegio de Profesores, y distintos sindicatos, rompan ahora la tregua que tienen con el gobierno y llamen ahora a un paro nacional exigiendo estas demandas.
La derecha tambalea e intenta curar, dentro de ciertos limites a un sistema moribundo, intentan conservar la estructura del actual Estado. Pero la crisis que se arrastra por años, la cual se ha profundizado y acelerado producto de la pandemia ha revelado (han alcanzado la madurez) las contradicciones incurables entre las clases sociales, las amplias capas de la clase trabajadora y los empresarios.