La municipalidad de Coelemu involucrada en caso de malversación de fondos en relación a la forestal Mininco, a quien pagó 323 millones de peso por un tereno que aproximaba a los 75 millones de valor.
Martes 12 de septiembre de 2017
El proyecto de subasta privada que se abre en enero del 2015, fue comprado por el municipio por 323 millones, compra que fue derivada a investigación tras denuncias de concejales a principios del año 2016 cuando la municipalidad de Coelemu adquiere las escrituras de aproximadamente 10 hectáreas.
El resultado de la investigación arrojó una impactante cifra de ‘gasto fantasma’ por parte del municipio pagando la cifra de 320 millones de peso por un terreno avaluado en aproximadamente 76 millones, es decir, pagó 4 veces más del valor comercial estimado por contraloría. La situación empeora durante la investigación tras dejar al descubierto que la tasación comercial considerada por la municipalidad, en ese momento a cargo de Laura Aravena militante de la UDI, no fue realizada por un especialista profesional o institución financiera que acreditara un ‘debido’ y regularizado proceso de tasación, por el contrario, fue hecha por un funcionario de la entidad.
La cuestionada ex alcaldesa de Coelemu, Laura Aravena, si bien reconoce abiertamente que se omitieron procedimientos administrativos señaló que en medio de la subasta del terreno ‘subio’ la apuesta porque había otros oferentes y que conseguir un terreno para vivienda en la comuna es muy difícil y se aprovechó la oportunidad y que lo volvería a hacer.
Evidentemente, esto no solo expresa nuevamente otro caso de vinculaciones de la derecha con empresas privadas, como lo es el caso de la forestal involucrada, sino que además grafica el despojo estatal en materia de vivienda habitacional y la necesidad de un cambio a nivel político, sin la derecha ni los partidos actuales del régimen, como a nivel de estructura económica, renacionalizando todos nuestros recursos naturales, partiendo por el cobre, poniendo su funcionamiento a manos de las y los trabajadores en pos de financiar todos nuestros derechos sociales, educación, vivienda, salud, entre otros.

Fer Morales
Antropóloga Social y poeta Slam