Las primeras medidas de Milei y Caputo arrojan ganadores y perdedores claros. Columna de economía de El Círculo Rojo, un programa de La Izquierda Diario en Radio Con Vos, 89.9. En texto y video.

Pablo Anino @PabloAnino
Viernes 15 de diciembre de 2023 10:58

Foto: Analía Garelli/Télam
- Las medidas anunciadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, el día martes son, más o menos, conocidas. Constituyen un plan de guerra contra las mayorías trabajadoras. Las medidas tienen ganadores y perdedores claros.
- La devaluación tiene como ganadores a los grandes exportadores, en particular a los agroexportadores. Con los tarifazos ganan las empresas que manejan los servicios públicos.
- Con la liberación de precios ganan en general las grandes empresas que concentran, bajo la forma de oligopolios o monopolios, la producción de los bienes y servicios que se consumen.
- Los perdedores de los anuncios están a la vista: todo aquel que vive de su trabajo, que tiene ingresos en pesos, mayormente las asalariadas y asalariados, formales e informales, o los desocupados, pero también cuentapropistas o sectores de la denominada clase media. El rayo inflacionario va a licuar todos los ingresos en pesos, como salarios, jubilaciones y los provenientes de programas sociales.
- Claudio Lozano, de UP y exfuncionario en el Banco Nación, explicó que “el ajuste de las jubilaciones pueden lograrlo rápidamente, incluso sin alterar la fórmula de movilidad, eliminando los bonos que la anterior gestión daba para compensar los deficientes resultados que alcanzaba la ecuación. Hay que considerar que actualmente los bonos representan más de la mitad del haber mínimo, con lo cual el recorte inmediato puede llegar a ser del 34%”.
- Milei y Caputo dicen que quieren evitar una hiperinflación, pero todas las medidas anunciadas implican un salto en la inflación que ni los propios hacedores de la política saben dónde termina. De hecho, no dieron ninguna pauta del nivel al que quieren llevar la inflación.
- No solo eso. Hay otro aspecto: las medidas anunciadas van a empujar a una caída de la actividad económica, a una recesión. Esto va a impactar en cierre de empresas, despidos y una retracción general del consumo. Es probable que la recesión también impacte en menor recaudación y, por ende, en que no se cumpla con la meta de reducción del déficit que se propone el gobierno.
- Esto puede conducir a una situación griega de ajuste permanente que nunca termina de solucionar el problema del déficit fiscal, incluso que lo puede agravar, y requiere nuevas etapas de recortes en el gasto público.
- Otra cosa que puede ocurrir es que la competitividad que, supuestamente, se gana con la devaluación se pierda rápidamente por el salto inflacionario. Es muy probable que ocurra esto porque el equipo económico plantea que el tipo de cambio suba a un ritmo del 2 % mensual. Es decir, que puede quedar rápidamente atrasado en relación a la inflación, que puede llegar al 20 % o 30 % mensual.
- Obviamente, el FMI apoyó los anuncios de Caputo. Es que el recorte del 5 % del PIB que se propone el ministro supera mucho lo que esperaba el organismo: esperaba para este año un déficit de 0,9 %. Lo que proponen Milei y Caputo supone llegar a un superávit que permita pagar los servicios de la deuda pública.
- Hay otras medidas que no anunció Caputo, que se conocieron luego de su mensaje grabado, pero que van en el mismo sentido: contra de la clase trabajadora. Es el caso del intento de reponer el impuesto al salario. Es cierto, Massa lo quitó por especulación electoral. También es cierto que algunos gobernadores que ahora piden su reposición no dijeron nada o apoyaron a Massa. Se dice que el nuevo gobierno quiere modificar este impuesto por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
- Por otro lado, el Banco Central va a implementar un salvataje a las empresas que tiene deuda comercial por importaciones. Ni siquiera hará una auditoría de esas deudas que en muchos casos son deudas intra-firma: es decir deudas de filiales argentinas de multinacionales con su casa central o de empresas argentinas que tiene filiales en otros países. Claudio Lozano estima que el 54 % de estas deudas son intra-firma. Ese tipo de deudas muchas veces son ficticias: para sacarle dólares al Banco Central. O surgen de sobrefacturación de importaciones, es decir una estafa a la entidad monetaria.
- En esta operación que propone el Banco Central los importadores van a comprar con pesos bonos de la entidad monetaria, que va a quedar endeudada en dólares. Se supone que los importadores van a ir a vender esos bonos para conseguir dólares financieros.
- Hay un debate entre los economistas sobre si se trata o no de una nacionalización de deudas privadas, como la que hizo Domingo Cavallo en 1982 cuando era director del Banco Central.
- En esta ocasión, no debería haber dudas de que el Banco Central se endeuda en favor de liberar al sector privado de una deuda que está plagada de fraudes. Hay muchas opiniones. Por ejemplo, Claudio Lozano dice claramente que es una nacionalización de deuda privada.
- Pero es interesante lo que dijo Carlos Maslatón en la red social X. Dijo lo siguiente: “Es muy grave el ‘Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre’ emitido por el Banco Central en favor de los importadores. Dibújenlo como quieran, pero es estatización de deuda privada, como en 1982, es un fraude financiero en contra del pueblo. Debút súper corrupto del gobierno de Milei.”
- Como sea, se trata de una intervención del Banco Central en favor de los importadores sobre una deuda con muchos capítulos fraudulentos. En este caso se trata de deuda privada. Pero, como toda la deuda que asume el Estado desde la dictadura a esta parte, no se investiga, se paga y queda como una hipoteca sobre las espaladas de las mayorías trabajadoras.
- Sobre el conjunto de medidas anunciadas hay quienes señalan, con razón, que no constituyen un plan. Sino que se trata de medidas aisladas que difícilmente tengan éxito en contener la inflación.
- En particular, se focaliza en que el ancla fiscal, esta idea de que toda la economía se va a ordenar gracias al sacrificio fiscal, es insuficiente en la medida que no existe una política de ingresos que ordene los aumentos de precios y salarios.
- También hay quienes indican, claramente con razón, que Milei está aplicando medidas que van en un sentido contrario a lo que prometió en campaña.
- Todo esto es cierto. Pero, independientemente de las inconsistencias de lo anunciado, de las contradicciones del Milei modo campaña y del Milei modo presidente, un criterio aparece nítido.
- Como calificó el economista Adolfo Canitrot el programa económico de la dictadura, elaborado por José Alfredo Martínez de Hoz: la disciplina de las mayorías trabajadoras parece ser el objetivo de la política económica.

Pablo Anino
Nació en la provincia de Buenos Aires en 1974. Es Licenciado en Economía con Maestría en Historia Económica. Es docente en la UBA. Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Es columnista de economía en el programa de radio El Círculo Rojo y en La Izquierda Diario.