En estas últimas semanas algunos sectores de la diversidad sexual se vienen pronunciando en solidaridad con el magisterio en lucha.
Miércoles 6 de julio de 2016
Durante el inicio del sexenio de Peña Nieto se ha continuado la embestida contra el pueblo pobre y trabajador, por parte de los partidos del régimen, organizados en el Pacto por México, donde se aprobaron una serie de reformas antiobreras como la energética, laboral, educativa, etc. para cargar sobre las espaldas de las trabajadoras y los trabajadores la crisis de los capitalistas.
A partir de que se aprobaron las reformas estructurales, lo ocurrido en Ayotzinapa, abrió un gran cuestionamiento a este régimen, haciendo que sectores de trabajadores y estudiantes salgan a las calles, donde principalmente el magisterio ha protagonizado una importante pelea en defensa de la educación pública y de sus derechos laborales.
Trabajadores, organizaciones sociales y otros sectores en lucha, tanto a nivel nacional como internacional, vienen mostrando una gran solidaridad, como los trabajadores del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM), padres de familia y estudiantes, al igual el sector salud que se viene movilizando en defensa de la salud y sus condiciones laborales.
La lucha por los derechos sexuales y la defensa de la educación
También sectores del movimiento de la diversidad sexogenérica vienen demostrando su solidaridad a la lucha del magisterio. Es el caso de un grupo de activistas en Colima quienes se tomaron fotos con mensajes de apoyo y en la marcha del orgullo con activistas de ese sector que hicieron un acopio, así como otras muestras por parte de grupos de activistas que han hecho pronunciamientos en solidaridad con la CNTE.
Es necesario que el movimiento de la diversidad sexual organice acciones en común en apoyo a la CNTE, como lo hicieron con los mineros ingleses en 1984 donde surgieron organizaciones de gays y lesbianas en apoyo a los mineros (LGSM por sus siglas en inglés), donde recaudaban fondos para que no quebrara la lucha minera al igual que entendían que la criminalización que sufrían antes ahora lo sufrían los mineros.
Pero esta solidaridad se convirtió en la unidad de dos luchas de sectores explotados y oprimidos, donde a un año de esta pelea los mineros participaron en la marcha del orgullo de la diversidad en Reino Unido. Un caso emblemático que merece ser retomado hoy.
Es necesario recuperar estas lecciones y llenar de solidaridad a los maestros de la CNTE y demás sectores de trabajadores en lucha, para así unificar las luchas y poder enfrentar a este régimen que cercena nuestras vidas y nos arrebata nuestros derechos más elementales.
La gran tarea actual debe ser luchar al lado del magisterio, por mejores condiciones laborales y por una educación pública, laica y no sexista. Pero la lucha por una educación sexual en las escuelas, no machistas, ni sexista ni homófoba, pública y de calidad, bajo control de sus trabajadores, para los intereses de la inmensa mayoría, debe ser en las calles y a través de la organización permanente, para así poder expresar libremente nuestra sexualidad.
El movimiento de la diversidad, los activistas y organizaciones deben levantar acciones unitarias y en conjunto, para dar a conocer y fortalecer la lucha magisterial, porque la única forma de enfrentar a este régimen es con la unidad de todos los explotados y los oprimidos. Si triunfa la lucha de los maestros, triunfamos todos.