La conducción gremial kirchnerista impulsa la aceptación de la propuesta de Lifschitz, acorde a los mandatos de Macri. La oposición llama al rechazo, movilización y paro.
Jueves 19 de abril de 2018 10:16
Bajo amenaza de descuentos y decretazos que violan la ley de paritarias y los derechos constitucionales del colectivo laboral, el gobierno de Lifschitz realizó una “nueva” propuesta que consiste tan solo en $300 más que la anterior, pero también suma y aumenta las sumas en negro del salario docente.
La propuesta salarial no incluye históricos reclamos como la titularización de quienes trabajan en CECLA y llevan 20 años de precarización y sin titularizar. Y también está muy lejos de contemplar las necesidades básicas de una familia, estipulada en $29.085. Con la actual propuesta, docentes con un 80% de antigüedad, tan solo podrían pagar los impuestos y servicios tras los brutales tarifazos nacionales y provinciales ($21.042 según el mismo estudio). Peor aún los compañeros y compañeras que recién inician su trabajo docente, que incluso teniendo un cargo (cuestión más que difícil de lograr), llegarían a los sumo a un salario de $13.000.
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La conducción provincial de Sonia Alesso defiende a capa y espada la propuesta gubernamental y llama a su aceptación. Para ello está recurriendo a la desinformación con documentos gremiales que llegan a hablar de un 21,3% de aumento absolutamente ilusorio, pero también a la aplicación del terror por los descuentos como si el guion lo escribiese el propio gobernador. Mientras la conducción kirchnerista le dio 15 días de tregua al gobierno para que formule su “nueva” propuesta, ahora impone tan solo 24hs para que la docencia decida qué hacer con su salario de todo el año.
Desde la agrupación Marrón, con representación en varias localidades y departamentos de la provincia, llamamos a votar por el rotundo rechazo a la oferta salarial de Lifschitz y por retomar el plan de lucha discutido y decidido desde las bases. Las importantes movilizaciones y expresiones de repudio en las anteriores votaciones, dan muestra de que aún sobran energías para luchar. Los departamentos opositores, comenzando por Rosario, tienen la responsabilidad de llamar con fecha concreta a la coordinación desde abajo de toda esta bronca, sumando también a los demás sectores en lucha. La docencia de Santa Fe no merece esta propuesta de hambre, pero tampoco merece una conducción tan servil a los gobiernos y de espaldas a las bases.