El gigante sudamericano siente los efectos del ajuste aplicado por el golpista Temer. El último trimestre del 2016 el PBI cayó un 2,5% y la desocupación alcanzó a 12,9 millones de personas.
Martes 7 de marzo de 2017 10:39
La economía brasileña decreció un 3,6 % en 2016 y lleva dos años consecutivos de recesión, algo que no ocurría desde la década de 1930, según informó este martes el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Solo en el cuarto trimestre de 2016, el PBI cayó un 2,5 % con respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone el undécimo resultado negativo consecutivo para ese plazo de tiempo.
Los malos datos económicos han golpeado directamente al mercado laboral. La tasa de desocupación en el trimestre concluido en enero de 2017 alcanzó el 12,6 % de la población económicamente activa y un récord de 12,9 millones de desocupados, según datos del Gobierno.
Se trata de la mayor cantidad de desempleados en Brasil desde que el organismo comenzó a medir este indicador con criterios más rigurosos, en 2012.
El dato del Producto Bruto Interno (PBI) es peor al que esperaban desde el mercado financiero, que proyectó para 2016 una caída del 3,5 %, y pronostican para lo que queda del 2017 un leve avance del 0,49 %.
De esta forma, Brasil, la mayor economía de Latinoamérica, repite una caída del PBI por encima del 3 %,, en 2015 ya sufrió una aguda retracción del 3,8 % después de que en 2014 se mostró prácticamente estancada, con tan solo un avance del 0,1 %.
Esta caída en lo económico fue provocado principalmente por los profundos descensos que registraron sectores estratégicos como el agropecuario (-6,6 %), industria (-3,8 %) y servicios (-2,7 %). Mientras en el sector externo, las exportaciones de bienes y servicios crecieron el 1,9 %, mientras que las importaciones bajaron el 10,3 %.
La situación económica refleja el duro ajuste fiscal y las medidas para contener el gasto impuestas por el Gobierno del presidente Michel Temer, que asumió el cargo luego del golpe institucional en contra de Dilma Rousseff,
Los malos datos económicos, que impactan a toda la región, son un nuevo foco de cuestionamiento al gobierno golpista que busca avanzar con más reformas ajustadoras especialmente sobre el sistema previsional. Luego del golpe institucional Temer busca aplicar un ajustes más duros que los que venía haciendo el PT, y la reforma previsional es una de sus principales “tareas”, y una de las medidas más impopulares.
El otro foco es la implicación directa de varios miembros del gobierno en el marco de la operación judicial Lava-Jato. Temer perdió a los principales nombres de su gobierno en el último período y ahora su brazo derecho, el jefe de Gabinete Eliseu Padillha, está amenazado por la declaración “espontánea” del amigo de Temer, el exasesor de la presidencia José Yunes, que lo incriminó y salvó al presidente de la República.
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