Este jueves las y los docentes de la escuela pública catalana han protagonizado la segunda huelga sectorial del curso. Revertir una década de recortes y contrarreformas son las reivindicaciones.
Jueves 16 de mayo de 2019
Foto: @CGTEnsenyament
Este jueves los sindicatos de la enseñanza pública catalana llamaban a la huelga de todo el personal docente contratado directamente por la administración de la enseñanza no universitaria. Se ha tratado de la convocatoria más unitaria de los últimos 6 años. Entre los convocantes estaban la mayoritaria USTEC, la CGT, ASPEPC-SPS y la Intersindical CSC, que convocaron otro paro de 24 horas el pasado més de noviembre, y también en esta ocasión CCOO y UGT. También han dado su apoyo entidades como la Federación de Asociaciones de Familias de Alumnos.
El lema elegido para la convocatoria ha sido el de “va de una hora y va de ratios”, sintetizando dos de las principales reivindicaciones de la jornada, volver a la jornada laboral previa a los recortes del años 2010 -así como a las condiciones salariales y laborales- y una reducción del número de alumnos por aula. Otras demandas importantes y muy sentidas entre las y los decentes también estaban en la plataforma reivindicativa que se viene negociando desde hace semana con el govern de la Generalitat.
Mentre hi hagi retallades què farem, què farem?
Buidarem les aules, omplirem els carrers!#VagaEducació16M #RevertimlesRetallades pic.twitter.com/ueUuAKWdfP
— CGT Ensenyament (@CGTEnsenyament) May 16, 2019
Una de las principales es acabar con el Decreto de Plantillas, una contrarreforma neoliberal que ha supuesto todo un mazazo a la democracia interna de los centros. Dicho decreto otorga un poder casi omnímodo a los equipos directivos, que pasan a ser escogidos por la administración y no los claustros de profesores. Entre sus competencias están ahora una mayor capacidad de decisión en la conformación del equipo docente, es decir la contratación o renovación de interinos. Un modelo que acerca cada vez más, tanto laboralmente como educativamente, a los centros públicos con el modelo de la privada y que permite un chantaje constante entre los docentes en condiciones de temporalidad y precariedad.
Otra de las reivindicaciones ha vuelto a ser el aumento del personal de apoyo para la atención de la diversidad y las necesidades educativas en el aula. Una demanda fundamental que sin embargo no se ha acompañado por parte de los sindicatos convocantes de la legalización de la huelga también para los sectores que dentro de la escuela atienden a este alumnado, como los vetlladores, así como el resto de trabajadoras y trabajadores subcontratados -comedor, extraescolares, limpieza...- y el PAS. En esta ocasión toda esta parte de la escuela pública se ha visto obligada a tener que asistir a las escuelas e institutos.
Una muestra de que la visión corporativa sigue teniendo un peso muy importante en las direcciones sindicales de enseñanza, tal y como han denunciado en los últimos meses desde este colectivo en vías de organización y que tuvo un peso importante en la manifestación de la huelga de noviembre pasado. A pesar de ello, desde la asamblea de precarias de la educación han dado apoyo a la jornada de paro y movilización.
Tot el nostre suport a les reivindicacions de les companyes mestres i a la seva vaga de 16M. Defensem entre totes l'Educació Pública! https://t.co/1ZBY4gegkK
— Precàries i Precaris Educació (@precarieducacio) May 13, 2019
Por el momento el govern de la Generalitat de JxCat y ERC siguen sin atender estas reivindicaciones, que tendrían un coste de 300 millones y que podrían cubrirse aún desde los presupuestos prorrogados vigentes según las organizaciones convocantes. Como ha sido históricamente, ambos partidos siguen manteniendo una política de austeridad y apuesta por la concertada.