Lucas Pilquiman estuvo el día de la represión en agosto. Este martes declaró ante Gustavo Lleral. Ante los tiempos ordenados y la imposibilidad de estar allí la abogada Verónica Heredia ya había pedido su suspensión.
Jueves 21 de diciembre de 2017

Este martes, a las 9 de la mañana, Lucas Naiman Pilquiman declaró en el juzgado de paz de Epuyen, a 130 kilómetros de Esquel. Algunas partes de su testimonio trascendieron en distintos medios hoy, ya que su declaración se esperaba desde hacía varios meses.
Lucas es el llamado “testigo E”. Con esa letra fue identificado para preservar su identidad, en una declaración realizada en agosto ante abogados de derechos humanos.
Su importancia radica en que el joven fue uno de los últimos en ver a Santiago, ya que había empezado a cruzar el río junto a él. Es quien puede confirmar que Santiago volvió sobre sus pasos para dirigirse a la orilla. La misma orilla, recordemos, donde había llegado un grupo de entre 10 y 12 gendarmes que disparaban y arrojaban piedras, e incluso querían atrapar a los manifestantes que estaban allí.
En la tarde de este miércoles, la familia emitió un comunicado aclarando cómo se dio la audiencia y reclamando la nulidad de la misma. Allí plantea que “la audiencia fue notificada a las partes día 18 de diciembre de 2017 a las 23hs resultándonos imposible concurrir a dicha audiencia, como también a las otras querellas”.
Al recibir la notificación, la abogada Verónica Heredia intentó comunicarse con el juzgado sin respuesta. En su mensaje le planteaba que “me he notificado de la audiencia de Lucas Naiman Pilquiman para las 9hs. Le suplico que la suspendan hasta mañana a fin de poder estar presente en la misma. El testimonio de Lucas es vital para la familia Maldonado para saber la verdad”.
Además del pedido de la querella, la fiscalía actuante también pidió la suspensión de la declaración testimonial.
Es así que la familia y su abogada piden “la nulidad de la declaración sin que demos entidad a lo dicho o a lo callado. Creemos que esta desacertada actuación procesal violenta el estándar de diligencia debida que hemos exigido como víctimas. El camino hacia la Verdad y la Justicia debe edificarse en hechos concretos, y lo sucedido nos llena de incertidumbre y profundiza la angustia”.
¿Por qué el juez Lleral realizó una declaración testimonial que era reclamada hace tiempo por la familia de tal manera que las querellas no pudieran participar? ¿Aceptará la nulidad o una ampliación de la audiencia para que puedan participar? Si la declaración de Lucas ubica a Santiago en la orilla, donde también llegó la cacería de los gendarmes, ¿volverá a tomar declaraciones a esos gendarmes y todo lo que permita saber qué rol jugaron en la muerte de Santiago? Hasta ahora, como dice la familia, Lleral sigue aportando incertidumbre y angustia.
Una vez más Lleral demuestra que su actuación desde que asumió en la causa tiene serios puntos de contacto con lo actuado por su antecesor Guido Otranto. Desde la producción de pruebas de forma casi secreta hasta las suspicacias que generó tras el hallazgo del cuerpo de Santiago con sus declaraciones a pedido del Gobierno dos días antes de las elecciones de octubre, prácticamente todo lo hecho por el juez federal alimenta la sospecha de que lo que menos quiere es llegar a la verdad y la justicia.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario