Mientras el gobierno aplaude un "control" de la curva de contagios, lo cierto es que si no hay test masivos no hay certeza del número de contagiados.
Viernes 17 de abril de 2020
Durante esta mañana, el gobierno entregó un nuevo reporte de contagios y fallecidos por covid-19. Se registraron 445 nuevos contagios, lo que lleva hasta el momento a un total de 9252 personas contagiadas y 116 personas fallecidas en total, confirmando el fallecimiento de 11 personas hasta las 21 horas del día de ayer.
Con Mañalich a la cabeza, el gobierno reforzó su discurso con el uso obligatorio de mascarillas en lugares públicos junto con la confirmación de la distribución del carnet covid que comenzará a regir desde el lunes 20. Sin embargo, no dijo nada frente al aumento de la realización de los test ni tampoco sobre la distribución de los insumos de protección personal a los centros de salud, cuestión que han demandado los trabajadores de la salud pública mediante movilizaciones en distintos hospitales a nivel nacional.
La curva que no se aplana
Arturo Zúñiga, subsecretario de redes asistenciales, señaló que el día de ayer se realizaron 5.449 exámenes arrojando 445 casos positivos: "Esto nos ubica como el país que más hace test en América Latina", sostuvo frente a la cantidad de exámenes realizados en relación a la cantidad de contagiados, señalando que existe la posibilidad de realizar 12 mil test diarios. Entonces, ¿por qué no se hace?
La cantidad de test señalado hoy, de 5449 testeos, es menor a la del día anterior, el cual correspondió a 6.551 test con 534 nuevos casos. Esto quiere decir que se realizaron un 17% menos de los test y esto confirma el resultado: 17% menos de casos de contagio. ¿ Se estará aplanando la curva de contagios? Claramente no, ya que la cantidad de casos nuevos depende de la cantidad de test que se realizan ¿por qué el gobierno nos engaña con cifras falsas?
Según el subsecretario de redes: "la relación de contagios se ha estabilizado", pero lo cierto es que si no hay test masivos no hay certeza del número de contagiados. Según informa la investigación de CIPER el número de test en Chile es tan bajo, que no permite relacionarlo con el contagio real de manera simple y segura. Esto debido a que los bajos niveles de testeo no logran generar modelos predictivos de comportamiento, siendo estos totalmente insuficientes. Además, se suma a la estrategia de las cuarentenas dinámicas, las cuales sin test masivos ni ventiladores mecánicos con especialistas, ni personal de la salud deja a Chile en un escenario preocupante.
Lo mismo sucede con la cantidad de camas y ventiladores mecánicos, donde hasta el día de hoy se han utilizado 385 camas en la UTI y 316 personas se encuentran con ventilación mecánica. A la fecha se cuentan 579 ventiladores mecánicos, cifra que ha sido cuestionada por su capacidad ante el pronto avance de las enfermedades respiratorias durante la temporada otoño-invierno y por la falta de prioridades de parte del gobierno que ha sido cuestionado por las investigaciones de los medios Interferencia y Ciper, donde la compra de ventiladores mecánicos fue realizada en el mes de marzo y no en el mes de enero como señaló desde un principio el gobierno.
"La luz al final del túnel aparecerá de dos a tres meses más, esto será largo", afirmó Mañalich, mientras que los trabajadores de la salud se han movilizado exigiendo insumos y proponiendo protocolos acorde a cada centro hospitalario. Mientras el gobierno apela a un "cambio cultural" por el distanciamiento físico, su estrategia para combatir la pandemia ha sido criminal para el conjunto de la población, estableciendo medidas anti trabajadoras y pro empresariales con la reciente "ley de protección al empleo" arrojando la suerte de los trabajadores y sectores populares al "sálvense quien pueda".
Test masivos y gratuitos
Es urgente revertir las prioridades y enfrentar las medidas criminales del gobierno con un plan de emergencia que garantice todas las medidas de protección básica para los trabajadores de la salud, junto con la realización de test masivos y gratuitos para todos los trabajadores que se encuentran realizando turnos en los puestos de trabajo y para quienes sean población de riesgo, para así poder realizar un plan de cuarentena racional.
Es urgente la triplicación del presupuesto de la salud y la unificación del sistema de salud público con el privado bajo gestión de sus trabajadores para poner toda la infraestructura al servicio de enfrentar esta pandemia y que atienda gratuitamente sin importar la previsión.
Para esto, la CUT debe romper su tregua con el gobierno, y junto a las grandes centrales sindicales, convocar a un paro nacional ya para enfrentar las medidas del gobierno, para que sean los empresarios quienes paguen los costos de la crisis y no los trabajadores y sus familias.