Lo informó la Universidad de Avellaneda, el mayor crecimiento del precio de los alimentos afecta más a los sectores de bajos recursos que destinan la mayor parte de sus ingresos a ese tipo de artículos.
Jueves 3 de enero de 2019 00:00
La Universidad de Avellaneda presentó este miércoles un informe en el que señala que la inflación de diciembre del 2018 fue del 4,3% y que según datos consolidados proyectados para los alimentos arrojan un incremento del 64%.
"Los alimentos traccionaron la inflación del último mes de 2018 y establecieron un piso alto para el índice de precios de diciembre", resalta el trabajo.
Según el detalle por productos, se registraron en diciembre importantes subas en huevos (+17,8%), yerba mate (+6,3%), hamburguesas congeladas (+6,0%), fideos secos (+5,2%), salchichas (+5,0%), dulce de leche (+4,8%) y harina (+4,4%).
Analizando según canal de venta, en el mayorista, el índice general se incrementó 11,2 % más que los insumos agrícolas. A su vez, analizando los precios de bienes de esta categoría de manera interanual, se observa que 41 de los 59 productos básicos relevados (el 69%) y publicados por el INDEC, con la estimación propia tuvieron un incremento por encima de la inflación proyectada del periodo (47,5%).
Los bienes que más aumentaron en ese período son batata (244%), harina de trigo común triple cero (186%), el zapallo de anco (118%), los huevos (118%), fideos secos (107%), hamburguesas congeladas (97%), el algodón (96%), polvo para flan (93%), tomate redondo (87%), cebolla (82%), pan francés tipo flauta (81%), aceite de girasol (80%), detergente líquido(79%), arroz blanco simple (77%), yerba mate (76%), papa (76%), yogur firme (72%), entre otros.
"El desbarajuste inflacionario de 2018 tuvo una magnitud difícil de predecir hace un año atrás. A la espera del último número (oficial) de diciembre ya se tiene la seguridad de que estamos ante el año de mayor aumento de precios desde 1991", destaca el informe.
La principal razón de estos aumentos es el salto del tipo de cambio cambiario realizado durante el año, según el informe la devaluación no terminó de trasladarse a precios. El informe detalla que "dada la imposibilidad de la demanda interna de hacer frente a aumentos de precios tan desacoplados de las variaciones salariales, aún se verifica un efecto latente de ’inflación reprimida’ en la economía".
En noviembre, la suba de precios al consumidor arrojó un alza de 3,2% y un acumulado para los primeros once meses de 43,9%. A mediados de mes se conocerá el IPC de diciembre, mientras que analistas privados estiman que la inflación de diciembre cerró por debajo del 3% y habría cerrado el año por encima del 47%. La consultora EcoGo estima que diciembre tuvo una inflación del 2,5 % y el acumulado cerró en 47,6%, para la consultora Elypsis la inflación en diciembre fue de 2,3% mientras que para Ecolatina fue de 2,8%.
El 2018 la inflación llegó a valores récords, el nivel de inflación será el más alto desde 1991. Los salarios y las jubilaciones vienen perdiendo por goleada frente al avance de los precios. El Gobierno ya anunció para este año un nuevo paquete de tarifazos que podrá impulsar nuevamente la inflación y hacer que una vez más se aleje de los pronósticos oficiales. El nuevo aumento de precios en los servicios como el transporte, luz y gas es parte del plan de guerra de Cambiemos y el FMI. Ambos buscan imponer un nuevo saqueo contra los trabajadores y el pueblo pobre. Es necesario enfrentarlo y exigir un plan de lucha a la altura del ataque. Los chalecos amarillos de Francia muestran que los ataques pueden ser frenados si se los enfrenta en las calles.
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