En su discurso continuó con la ofensiva golpista en Venezuela bajo el lema “defender la libertad del pueblo venezolano”. Además, se refirió a la relación con China y Rusia, y volvió a atacar a los inmigrantes. Eso sí, el misógino de Trump ahora dice que los estadounidenses tienen que estar “orgullosos” de las mujeres trabajadoras.
Miércoles 6 de febrero de 2019 11:56
Donald Trump pronunció este martes ante el Congreso su discurso anual sobre el Estado de la Unión, en un espectáculo político que reúne a todos los altos cargos de Estados Unidos. En él, no perdió oportunidad para continuar con su ofensiva golpista en Venezuela.
Durante el discurso en el que exaltó el patriotismo, eje de su campaña electoral, no perdió oportunidad de continuar con su injerencia imperialista en Venezuela, luego de promover un golpe contra ese país y reconociera a su títere Juan Guaidó como presidente venezolano. "Condenamos la brutalidad del régimen de Nicolás Maduro, cuyas políticas socialistas han convertido a esa nación, de ser la más rica de América del Sur, en un estado de pobreza extrema y desesperación", pobreza que, en no menor medida responde a la relación histórica de expoliación de Washington con América latina, y que con las sanciones económicas impuestas por su gobierno, se verá agudizada.
Luego del apoyo de que este lunes las potencias imperialistas europeas apoyaron al golpismo estadounidense en Venezuela bajo el discurso de “la ayuda humanitaria”, Trump también utilizó el nivel de pobreza en el que está sumido el pueblo venezolano para fortalecer la ofensiva imperialista en la región.
"Estamos del lado del pueblo venezolano en su noble lucha por la libertad", dijo Trump, libertad que su política injerencista viola sistemáticamente. Y agregó sobre el socialismo que supone que se aplicó en Venezuela: “aquí, en Estados Unidos, estamos alarmados por las llamadas a adoptar el socialismo en nuestro país”, en referencia a Bernie Sanders, que intentó postular una visión alternativa al imperialismo nacionalista de Trump, pero que está lejos de oponerle una alternativa real por izquierda. “Estados Unidos jamás será un país socialista”, sentenció.
Trump ratifica reconocimiento al títere de Guaidó como presidente "encargado" de Venezuela en su ofensiva golpista durante su discurso del Estado de la Unión #SOTU #SOTU2019 pic.twitter.com/ZWKFNVFO5s
— Milton D'León (@MiltonDLeon) 6 de febrero de 2019
Guerra comercial con China y la negociación con Rusia
Por otra parte, uno de los temas centrales fue la guerra comercial desatada entre Estados Unidos y China, que ahora tratan de bajar la tensión entre ambos por la imposición de aranceles por parte de Washington a las importaciones chinas.
Pero su intervención sobre China no fue muy “dialoguista”, sino que utilizó términos como robo, usurpo y ataques para referirse a la actitud del país asiático. "Estamos trabajando para dejar claro a China que, tras años de ataques a nuestra industria y de usurpar nuestra propiedad intelectual, el robo de trabajos y riqueza estadounidenses han llegado a su fin".
También se refirió a la relación norteamericana con Corea del Norte, indicando que "Si no me hubieran elegido como presidente de Estados Unidos, ahora mismo, en mi opinión, estaríamos en una guerra enorme con Corea del Norte, con millones de personas potencialmente asesinadas".
En lo referente a Rusia, Trump, tras iniciar el pasado sábado la salida de EE.UU. del tratado INF con Rusia, destinado a eliminar todos los misiles nucleares y convencionales de corto y medio alcance de las dos potencias, planteó que "Quizás podamos negociar un diferente acuerdo -nuclear-, añadiendo a China y a otros, o quizás no podamos. En ese caso, invertiremos e innovaremos más que todos los demás de lejos".
Trump contra las mujeres y los inmigrantes
El discurso de Trump se dio en el marco de una puesta en escena realizada por las mujeres demócratas que fueron vestidas de blanco. Las políticas demócratas de la Cámara Baja decidieron vestir de ese color para destacar el poder femenino en el Capitolio después de las elecciones legislativas de noviembre pasado y para conmemorar el acceso al voto de las mujeres, alcanzado en 1920 en EEUU. Al respecto Trump destacó que "Todos los estadounidenses deben estar orgullosos de tener a más mujeres trabajadoras que nunca. Y, exactamente un siglo después de que el Congreso aprobase la enmienda constitucional que otorga a las mujeres el derecho a votar, también tenemos al mayor número de mujeres que sirven en el Congreso." Sin embargo, ya es harta conocida su postura fuertemente machista y misógina contra las mujeres, a las que considera casi meros objetos decorativos.
Y como no podría ser de otra manera, los inmigrantes nuevamente fueron objeto de ataque por parte de Trump y volvió a plantear que va a construir el muro fronterizo con México. "Año tras año innumerables estadounidenses son asesinados por extranjeros ilegales criminales". Su política de "tolerancia cero" hacia la inmigración en abril pasado, cuando sus autoridades comenzaron a procesar criminalmente a los adultos que llegaban irregularmente al país, lo que separó a unos 3.000 menores de sus padres generó el repudio internacional, que veía imágenes desgarradoras de niños y niñas llorando separados de sus padres.