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Derecha. La inquietud de camioneros, pastores y suboficiales en retiro

Existen en la sociedad sectores que actúan como la “primera línea de defensa” de los intereses de los ricos y la moral conservadora de las iglesias. Vociferan para que el Estado reprima en la Araucanía. Gritan y agreden si se aprueba un derecho democrático mínimo, como el derecho a aborto por tres causales. Y hay otros que -más ajenos al bullicio diario- reaparecen como una pesadilla planteando que lo que denominan una “verdadera reconciliación nacional” provendrá de una “Ley de punto final” que mantenga en la impunidad a los torturadores de la dictadura.

Viernes 15 de septiembre de 2017

Ninguno de ellos todavía constituye un proyecto político viable y con chances de poder o con presencia en el centro de la política nacional, como bien lo sabe José Antonio Kast.

Sus resultados no son siempre exitosos: si los empresarios camioneros consiguieron que el Gobierno se coordinara con ellos para hacerle frente al conflicto con los mapuche, los pastores insultaron a Bachelet en un Te Deum similar a un gran escarnio, pero no detuvieron el derecho a aborto por tres causales. Pero un mes atrás estaba Bachelet anunciando un Plan de Reconocimiento y Desarrollo de la zona de la Araucanía y pidiendo perdón al pueblo Mapuche “por los errores y horrores que ha cometido o tolerado el Estado en nuestra relación con ellos”. Es indudable que estos sectores sí tienen capacidad de incidir en la agenda del gobierno.

Por su parte, la carta de los suboficiales mayores en retiro del Ejército, planteando que lo que denominan una “verdadera reconciliación nacional” provendrá de una Ley de punto final y todo el griterío por el posible cierre de Punta Peuco, sólo revela inquietud. “El león despertando”, dijeron, refiriéndose a sí mismos: ¿una amenaza? Sí, pero todavía, más palabras que hechos. Porque a los ricos aún les queda la carta repetida de Piñera para que Chile esté más a tono con los vientos derechistas que recorren Latinoamérica, que se llaman Temer en Brasil y Macri en Argentina.

Como sea, estos hechos nos tienen que hacer reflexionar. Si esos sectores están inquietos necesitamos prepararnos para enfrentarlos.