En medio de transición entre el FpV y Cambiemos cobró atención la posición de los referentes del FIT. Nicolás del Caño “devolvió” el saludo del nuevo presidente y anunció la lucha contra el ajuste que viene.
Viernes 11 de diciembre de 2015
El miércoles Nicolás del Caño y Myriam Bregman habían hecho público que no participarían de la Asamblea Legislativa en la que asumiría como presidente de la Nación el ingeniero Mauricio Macri.
Ambos dirigentes del PTS, que conformaron la fórmula presidencial del Frente de Izquierda en las últimas elecciones, manifestaron que no participarían de ese acto, como tampoco lo hicieron del acto del miércoles 9 en apoyo a Cristina Fernández. “En el marco de una disputa entre kirchneristas y macristas completamente ajena a los problemas que tiene planteado hoy el pueblo trabajador, la llamada Asamblea Legislativa se terminó de convertir en un acto netamente político en apoyo de una de las dos facciones en pugna”, afirmaron Del Caño y Bregman. Por eso, dijeron, no podían permitir que su presencia “implique un apoyo al flamante Gobierno de Mauricio Macri”, por lo cual “la mejor forma de expresar una política independiente es no participando del acto”.
Distinta fue la posición de otro de los integrantes del FIT, el Partido Obrero, cuyos diputados sí participaron de la Asamblea Legislativa. Según se difundió en un comunicado previo, el PO anunció que participaría del acto de asunción de Macri y que utilizaría “la tribuna parlamentaria para poner de manifiesto ante la opinión pública la orientación ajustadora de MACRI y su gabinete, y proponer un programa de reivindicaciones obreras”.
La diferencia táctica de criterios entre ambas fuerzas que integran el FIT captó la atención de los medios masivos. Clarín tituló “Como los k, la izquierda también se divide: algunos van a la jura y otros no”.
Intereses irreconciliables
Ayer al mediodía, después de jurar “por Dios y los Santos Evangelios”, el nuevo presidente realizó ante la Asamblea Legislativa un discurso de las ausencias que ocultan la verdad. Inmediatamente los referentes del FIT lanzaron sus críticas a las afirmaciones (y a las omisiones) de Macri.
Myriam Bregman lanzó por Twitter que “a los que nos reclaman ’unidad’ les adelantamos que nosotros no haremos unidad con los ajustadores”. Y agregó que “Macri habló de AMOR, no lo sintieron así los reprimidos del Barrio Papa Francisco y el Indoamericano. Macri es Macri”
Por su parte Del Caño, a través de la misma red social, manifestó que “en 45 minutos @mauriciomacri ocultó sus principales políticas: devaluación y tarifazos. Nos pide ’unidad’ para q pase el ajuste”. En el mismo sentido enfatizó que “el ’consenso’ y la ’unidad’ de @mauriciomacri tiene como objetivo q aceptemos mansamente el mega ajuste q se viene. Q equivocados están”. También denunció que Macri “propone ’pobreza cero’ dejando a la CABA con más de 300 mil personas viviendo en villas después de 8 años de gobierno” y le advirtió al nuevo presidente que “no se equivoque. Usted representa a la minoría social que hunde la Nación. Intereses irrreconciliables”.
Otros dirigentes del FIT como el legislador porteño Patricio del Corro, el diputado bonaerense (MC) Christian Castillo, el excandidato a gobernador de Santa Fe Octavio Crivaro (los tres del PTS), el diputado Néstor Pitrola y Gabriel Solano (ambos del PO), también manifestaron su rechazo al discurso presidencial.
Del Caño respondió al “saludo” de Macri
En su discurso inaugural el presidente dijo que quería saludar “especialmente a los candidatos que compitieron conmigo en las elecciones, a Daniel Scioli, Sergio Massa, Margarita Stolbizer, Adolfo Rodríguez Saá y Nicolás del Caño”. Y sin distinción entre esos dirigentes manifestó que “estamos unidos por la vocación democrática y por el deseo de ver una Argentina desarrollada. Sé que estamos más juntos que distantes”.
Horas después, el diputado nacional por Mendoza (MC) y excandidato presidencial del FIT le “devolvió” el saludo a Macri marcando contundentemente las diferencias y las distancias que separan a la fuerza de izquierda del mandatario derechista y su gobierno.
Entre otras consideraciones, Del Caño planteó que “más allá de los discursos existe una realidad: alguien tiene que pagar la factura del ajuste. Las reservas del Banco Central están desquiciadas, el déficit fiscal es histórico y no hay dólares para comprar insumos para varias ramas de la producción. ¿Cómo resolver eso “entre todos” sin afectar los intereses de nadie? Imposible”.
“Con el Presidente Macri tenemos intereses completamente contrapuestos y no hay ninguna posibilidad de ’consenso’. Mientras ellos tienen un plan de ajuste para el pueblo trabajador, el programa de nuestro Frente de Izquierda es para ajustar a los ajustadores, a aquellos que tienen a sus gerentes en el gabinete nacional que acaba de jurar”, agregó el joven dirigente del PTS y remató diciendo que “no hay forma de conciliar estas dos orientaciones”.
Tras la jura del gabinete de ministros, plagado de CEOs de multinacionales, y la cena de gala en el Teatro Colón, la ceremonia y el protocolo darán paso a la política pura y dura de Macri. Frente al ajuste que se viene, no caben dudas de que la lucha de los trabajadores y la izquierda captarán la atención pública.