Rechaza el presupuesto a medida del FMI. Lo hizo con una concentración en el acceso al cordón industrial de la línea blanca, uno de los sectores obreros más golpeados por los despidos y las suspensiones.
Miércoles 14 de noviembre de 2018 16:09
Desde temprano, en la intersección de Ovidio Lagos y Circunvalación, el PTS en el Frente de Izquierda (FIT) se movilizó para repudiar la votación del presupuesto del 2019. "Es un presupuesto hecho a la medida de los planes del FMI", denunciaron Octavio Crivaro e Irene Gamboa, referentes del FIT de Rosario.
"Nada podemos esperar los jóvenes, las mujeres y los trabajadores de este presupuesto de ajuste y recorte de Macri y el FMI, que cuenta con la inestimable colaboración de los gobernadores y la falsa oposición peronista", señaló Crivaro. "Peligran miles de puestos de trabajo en la región, como ya lo estamos viendo en la línea blanca. Por eso también denunciamos el rol cómplice de las conducciones sindicales, empezando por la CGT, pero también de aquellos sindicatos alineados con el kirchnerismo en la ciudad como la UOM o SMATA que están dejando pasar abiertamente estos ataques".
Para visibilizar estos ataques realizaron la concentración en el acceso al cordón que aglutina una gran parte de las empresas y talleres metalúrgicos de la ciudad y la región, con fábricas como Electrolux, Bambi, Briket y Frider. En muchas de ellas los trabajadores vienen sufriendo suspensiones y despidos encubiertos como retiros voluntarios.
Desde la concentración Irene Gamboa, consejera estudiantil de la UNR, sostuvo: "Veo día a día como la precarización laboral y el desempleo afecta a miles de jóvenes en la ciudad. Las mujeres y los jóvenes este año demostramos una fuerza enorme para pelear por nuestros derechos, como lo hicimos por el aborto legal y la educación pública. Hoy apostamos a unirnos con los trabajadores para frenar este saqueo en curso", aseveró Gamboa.
Para finalizar Crivaro planteó la necesidad de un paro y un plan de lucha en la región para enfrentar los ataques a los trabajadores metalúrgicos, los despidos encubiertos en multinacionales como Molinos y en las aceiteras o los cierres totales como en Acindar Navarro.