Los más de US 2000 millones que desembolsará el estado, irán a las AFP, en vez de entregar directamente estos recursos. La prioridad de Piñera es fortalecer este sistema de pensiones que mantiene en la miseria a miles de jubilados.
Lunes 26 de abril de 2021
Foto: Sebastian Cisternas - Aton Chile
El gran desembolso de dinero desde el estado hacia las AFP, proviene de dos mecanismos: un bono único de $200.000 para quienes no tengan recursos en sus fondos de pensiones y un aumento del 2% en la cotización, con un 1% con cargo al empleador y el otro 1% como aporte directo del Estado.
El bono único de 200.000 será depositado a las AFP , no directamente a las personas y el aumento de la cotización correrá en un 50% por parte del estado, es de esa forma que el dinero de todos terminara financiando el millonario negocio de las AFP.
Y aun cuando el fin del las AFP fue uno de los motores de la revuelta y desde hace años que se venía desarrollando el movimiento por no + AFP, Piñera aprovecha esta coyuntura para fortalecerlo, inyectándole una cantidad de recursos que, para algunos sectores de la oposición, implican una “mini reforma” en favor de las administradoras de pensiones.
Sin duda, esta propuesta del gobierno es insuficiente y tramposa, ya que no deberíamos sacrificar nuestros ahorros previsionales para costear esta crisis, es por eso que, para solucionar este problema de fondo, necesitamos luchar por una renta básica universal que no sea inferior a la canasta familiar básica, financiado con los fondos obtenidos mediante impuestos a las grandes fortunas y la renacionalización de nuestros recursos naturales.