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Red Internacional
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La Plata. La lucha de Copetro en una nueva etapa

Por la reincorporación y basta de despidos: todos los trabajadores vuelven a hacer paro dentro de la fábrica.

Juan Contrisciani

Juan Contrisciani Delegado de sector cobrería y paritario en Astillero Río Santiago | Agrupación Marrón | Dirigente del PTS

Jueves 9 de junio de 2016 04:59

Luego de dos audiencias el Ministerio de Trabajo, en complicidad con la empresa, hizo oídos sordos al reclamo de los trabajadores por la reincorporación. En la puerta del ministerio de trabajo el sindicato de mineros (AOMA) ausente en gran parte del conflicto, planteo que la multinacional había decidido ir por más, con posibles nuevos despidos e intentaba dar ingreso a otro sindicato dentro de la empresa. Los trabajadores consiguieron una nueva audiencia.

Los trabajadores vienen enfrentando a una multinacional que tiene su dinero manchados con la sangre de los vecinos de Ensenada a los que ha enfermado. Una empresa contaminante que ha hecho lo que quiso siempre, de la mano del intendente K, Mario Secco. Son los mismos trabajadores a los que esta empresa rompe, enferma y luego quiere despedir, los que se han levantado junto a su comisión interna. Son luchas como esta las que muestran cómo se enfrentan los despidos en la región: ocupación de portones, coordinación con otros sectores, convocando a todos los sindicatos, caravanas en la ciudad buscando el apoyo de la comunidad, afichadas masivas.

Luego de 10 días de acampe, bajo el frío, la lluvia, y una fuerte campaña militante, que obligó a acercarse hasta el presidente del bloque del PJ, los gremios de la región, y al propio gremio del sector, decidieron volver adentro de la fábrica para fortificar la unidad obrera con una medida adoptada casi por unanimidad: los paros por dos horas por turno y donde participen todos los sectores. La clave de esta nueva etapa es la unidad de los obreros contra la alianza fuerte –pero no invisible- de una patronal buitre con el gobierno provincial de Vidal y el local. Sumado a profundizar una fuerte campaña de solidaridad y unidad con la comunidad, esa misma a la que la patronal ha dañado sus pulmones y su futuro, uniéndose a artistas, docentes, obreros.

Una nueva generación obrera está echando raíces, demostrando que los despidos se deben y pueden enfrentarse, y que los trabajadores no somos material descartable.