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Red Internacional
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DÍA DE LUCHA POR EL DERECHO AL ABORTO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE. La lucha por el derecho a decidir en América Latina

El 28 de septiembre es el día de lucha por el derecho al aborto en América Latina y el Caribe. A pesar de los avances que por medio de la lucha se han obtenido en este terreno, siguen existiendo muertes por abortos clandestinos.

Joss Espinosa

Joss Espinosa @Joss_font

Miércoles 28 de septiembre de 2016

En toda América latina, son sólo cuatro países en los que se puede abortar libremente: Uruguay, Guayana, Puerto Rico y Cuba. En países como Costa Rica, Guatemala, Honduras, Paraguay, Haití, Dominica, Surinam y Venezuela está permitido sólo cuando la vida de la madre corra peligro de continuar con el embarazo; en El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Chile está completamente penalizado y en los demás países se permite si está en riesgo la vida de la madre, si el embarazo es producto de violación entre otras causas, que varían según cada país, como en Brasil, México y Argentina.

Cifras en América Latina

En Argentina, cada cinco minutos una mujer menor de 19 años se convierte en madre. La tasa de abortos se duplicó desde el año 2000: actualmente se estima que nacen 700 mil bebés por año y se practican 500 mil abortos en el mismo período. Y aunque el aborto es clandestino para todas las mujeres, las que no pueden pagar por una atención profesional, se ven obligadas a realizar esta práctica en la clandestinidad. En la última década murieron tres mil mujeres por razones que se pudieron evitar.

En Chile ya han pasado más de 2 años que desde el gobierno de la Nueva Mayoría introdujo en el debate nacional la idea de que las mujeres pudieran decidir abortar bajo las tres causales que engloba el aborto terapéutico. Este debate sigue en el congelador pues no se ha avanzado en nada. Esta legislación sólo cubre el 3,6 % de las razones por las cuales más de cuatro mil mujeres abortan al año. La mayoría procede de sectores precarizados.

En Brasil, después de registrarse más de 3000 casos de infección por zika en mujeres embarazadas, y sabiendo que esto podría causar problemas graves a los fetos, como micro encefalia, el Senado se negó a permitir el aborto en estos casos, argumentando que no era comprobable que este daño fuera real.

Por otro lado, en México, a pesar de que en la capital está permitido el aborto hasta las 12 semanas de gestación, sigue siendo de manera limitada dado que lo único que ofrecen son pastillas para que abortemos en nuestras casas, además de que hay un avance en la criminalización de esta práctica en otros estados, como Veracruz o Guanajuato, donde las cifras de muertes por abortos clandestinos son muy altas y en donde han habido muchos casos de presas por abortar.

Desde la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas nos hemos hecho parte activa de las movilizaciones para exigir el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo.

Por ejemplo, en Argentina las diputadas y diputados del Frente de Izquierda, en donde participa el Partido de los Trabajadores Socialistas, son los únicos que, consecuentemente con la plataforma que presentamos en las elecciones, también defendemos la legalización del aborto en el Congreso y acompañamos la lucha de miles de mujeres en las calles. Tomamos las herramientas que como bloque electoral tenemos, para hacer la denuncia, y llamamos a la movilización, pues estamos conscientes de que sólo con miles de mujeres en las calles es que podemos arrancarle nuestros derechos a este Estado capitalista.

En Chile, fuimos la única corriente en el movimiento estudiantil que peleó por hacer visible la violencia en contra de las mujeres, y porque el derecho al aborto seguro libre y gratuito es algo que se debería de garantizar para que no exista más muerte por abortos clandestinos.

En México, desde Pan y Rosas denunciamos en un festival político cultural del pasado 24 de septiembre el cierre de filas de la Iglesia y el Estado, en contra de nuestras vidas y nuestro derecho a decidir. Además de resaltar la importancia de retomar el 28 de septiembre como un día de lucha por nuestros derechos en toda América Latina.

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¡Luchemos por el derecho a decidir!

La restricción del aborto es una expresión más de la violencia en contra de las mujeres, que se perpetúa desde las instituciones de este Estado capitalista, que condenan a miles de mujeres a sufrir graves consecuencias sobre su salud, cuando no a la muerte. Es así que no podemos esperar que este Estado, que sienta las bases estructurales para que la violencia en contra de nosotras se perpetúe, nos de este derecho.

Es necesario denunciar que mientras las mujeres de una posición económica acomodada, pueden pagarse abortos en el extranjero o en clínicas privadas, son las mujeres trabajadoras, las que se ven obligadas a recurrir a abortos clandestinos dado que no tienen los recursos suficientes para pagar un aborto en condiciones de salubridad.

La única forma de conquistar el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y de frenar la avanzada de derecha sobre nuestras vidas es organizarnos, confiando en nuestras propias fuerzas y aliándonos a la clase trabajadora que sufre los peores niveles de explotación. Como lo demostró la gran lucha por el caso de Belén, la joven argentina que pasó 900 días privada de su libertad a causa de un aborto espontáneo y que logramos arrancar de la cartel.

Exijamos la separación efectiva del Estado y la Iglesia, educación laica no sexista ni heteronormada para poder decidir sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad, la entrega de anticonceptivos de calidad gratuitos en los hospitales, así como el acceso al aborto seguro libre y gratuito en todos los hospitales, para que no haya más muertes por esta práctica.