La cinta "Historia de un oso" producida por Punkrobot y dirigida por Gabriel Osorio, sorprendió a todos quedándose con el premio a mejor cortometraje, donde el director dió un claro mensaje sobre la soledad del exilio y las consecuencias de la dictadura en Chile.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Lunes 29 de febrero de 2016
Una tremenda sorpresa se llevaron el director Gabriel Osorio junto al productor Patricio Escala, quienes la jornada de ayer en la 88ª ceremonia de los premios Oscar, se llevaron la estatuilla, siendo la primera producción chilena en recibir dicho galardón.
Era notoria la cara de emoción de Gabriel Osorio, quien junto con agradecer el esfuerzo realizado en aquel trabajo, también se refirió a su abuelo, Leopoldo Osorio, concejal por la comuna de Maipú y militante del Partido Socialista, quien fue detenido y torturado durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, siendo posteriormente forzado al exilio.
"Quisiera dedicar este logro a mi abuelo, que inspiró la historia y a toda la gente que como él, sufrió en el exilio. Y esperamos que esto nunca vuelva a suceder" señaló el director al momento de recibir el premio.
La metáfora del exilio y la historia de la dictadura en el cortometraje
El cortometraje de aproximadamente 10 minutos busca ser una mirada en retrospectiva del golpe de 1973, que en Chile significó la muerte, tortura y desaparición de miles de militantes de izquierda, quienes como en la historia de la obra, fueron separados de sus familias, viviendo la soledad del exilio o la brutalidad física y psicológica del fascismo.
Es en este sentido como el corto dirigido por Gabriel Osorio mira con nostalgia aquel momento de desolación de tener un abuelo ausente, que representa a miles de niños que como él, debieron vivir su infancia lejos de sus seres queridos, o que en muchos casos han tenido que lamentar su pérdida o desaparición.
La hipocresía de la derecha chilena tras el triunfo del corto
Al pasar de los minutos de haber recibido el Oscar, algo muy extraño ocurría a través de las redes sociales. Ni más ni menos que el ex ministro del interior de Sebastián Piñera, Andrés Chadwick, y el Senador por la región del Maule, Hernán Larraín –ambos militantes de la UDI- felicitaban por twitter a la cinta chilena, tras el triunfo logrado.
¿Habrán sabido al menos de qué trataba el cortometraje? Sería a lo menos hipócrita saludar el trabajo realizado por la productora PunkRobot, siendo que la UDI -el partido al cual pertenecen ambos políticos- es el principal partido heredero de la dictadura. Partido que ha albergado incluso a torturadores como el ex alcalde Providencia y agente de la DINA, Cristian Labbé, quien ha sido señalado como uno de los principales implicados en los casos de detención y tortura en Tejas Verdes. O el diputado Ignacio Urrutia quien en alguna ocasión solicitó incluso un minuto de silencio en conmemoración de la muerte de Pinochet.
Parece absurdo pensar que aquel partido cuya principal cabeza e instaurador del neoliberalismo en Chile, Jaime Guzmán, sea capaz de felicitar una obra, cuyo mensaje es totalmente antagónico, y que hoy se manifiesta en contra de la barbaridad del golpe de estado y la dictadura chilena,