Beneficiada por el DNU presidencial no ha dejado de producir golosinas, snacks y galletitas. Incluso los fines de semanas con horas extras, sin un protocolo de prevención, sin las condiciones mínimas de seguridad e higiene y avanza con recortes salariales. Reproducimos declaraciòn de la Agrupación Bordó de la Alimentación.
Lunes 13 de abril de 2020 22:18
El último viernes, a través de un comunicado emitido por WhatsApp, representantes del STIA y los delegados de las plantas de Pacheco y Victoria, hicieron saber las nuevas resoluciones de la patronal: a las madres con hijos a cargo mayores de 13 años que quieran continuar con su licencia tienen un recorte del 30% de sus salarios; a los que están en licencia por ser del grupo de riesgo se le descuentan los premios, y además, para incentivar abandonar la cuarentena otorgan dos mil pesos semanales por producción a quienes tengan asistencia perfecta.
Este “premio” excepcional lo realizan con la plata que le descuentan a los compañeros que continúan con la licencia ordenada por el gobierno y a las madres que decidan continuar cuidando a sus hijos menores de edad en sus hogares.
A pesar de ser una empresa de golosinas y galletitas, que no produce alimentos esenciales, Mondelez nunca dejó de producir en ninguna de sus plantas, incluso aumentando las velocidades de las líneas con lo cual producen más, habiendo reducido la cantidad de operarios en sus plantas y trabajando los fines de semana con horas extras. Amparados desde el DNU del gobierno, que benefició a estas multinacionales que además tienen exenciones impositivas e incluso fueron mencionadas por el presidente Fernández por “remarcar los precios en exceso” en medio de la situación que vivimos. Aun así sigue atacando a sus trabajadores.
En 2018 obtuvo 26 mil millones de dólares de ganancias mundialmente. Las galletas Oreo han alcanzado los 3,1 mil millones de dólares en ingresos netos en 2019; obtuvo en Argentina exenciones impositivas de noviembre a mayo por más de 150 millones de pesos; ahora chantajea a las compañeras que muchas son madres solteras y/o sostén de familias, priorizando su sed de ganancias antes que la salud de sus trabajadores.
Desde la Agrupación Bordó venimos denunciando que Mondelez sigue trabajando de la misma manera que antes, sin tomar medidas serias de prevención y protección a sus trabajadores: escasea el alcohol en gel, no otorgan barbijos y discriminan a los trabajadores tercerizados negándoles el derecho a viajar en las combis, además de las medidas de sanitización y distancia social que no se cumplen. Al día de hoy no cuenta con un protocolo que se aplique en sus plantas.
Este sábado, Mondelez planta Victoria retiró a un compañero con fiebre alta.
No sabemos aún si es positivo o negativo al COVID 19 pero si, que es un caso sospechoso y aún no se sanitizó y desinfectó la planta, las zonas en las que él estuvo y a los compañeros que estuvieron en contacto directo con él, no han sido aislados, como indica el protocolo del Ministerio de Salud de la Nación. Nuevamente Mondelez y su departamento médico solo se limitaron a decirles a los trabajadores que permanezcan tranquilos.
Hace una semana atrás cuando los trabajadores de planta Victoria trataron de manifestarse en la puerta de la fábrica por el hecho que los obligan a trabajar para solo producir golosinas, exponiéndolos al contagio, la policía del municipio de San Fernando se presentó solicitada por la misma empresa Mondelez, amenazando con detenerlos si llevaban adelante cualquier protesta. Luego nos enteramos por las redes sociales que el municipio estuvo entregando huevos de pascuas y chocolates a los vecinos de San Fernando, que les había “donado” Mondelez. Devolución de favores, mientras nuestra salud y nuestras vidas no les importa.
Desde el sindicato hace semanas dijeron que llevaban el reclamo de que los que no producen alimentos esenciales puedan acogerse a la cuarentena, reclamo que solo parece limitarse a comunicados en su página, ya que no solo parecen haberle “clavado el visto” desde el Ministerio de Trabajo, sino que luego salieron a decir que estaban negociando un bono de 10 mil pesos y que era necesario mantener las góndolas llenas de galletitas y golosinas para contribuir al país.
El país del STIA parece ser los bolsillos de los empresarios, ya que además ni siquiera denunciaron seriamente el aumento de precios de estos miserables que aprovechan esta situación: también terminaron cerrando la rebaja salarial a las madres y los trabajadores del grupo de riesgo y así esa plata la usan para pagar los 2 mil pesos miserables por producir en estas condiciones y además exigen asistencia perfecta. Una vergüenza.
Necesitamos organizarnos desde los trabajadores para imponer tanto al sindicato como a los delegados medidas concretas para que no haya recortes salariales a ningún compañero o compañera y un plus salarial de 20.000 pesos mínimo, ya que Mondelez no ha dejado de producir y ganar.
Tenemos que poner en pie una Comisión de Seguridad e Higiene para controlar e imponer las condiciones de prevención y cuidado.
Que Mondelez done galletitas y lo que producimos, a los comedores y escuelas para ayudar a los niños y sus familias .
Reconversión de la producción a alimentos esenciales o que otorguen licencias con pago del 100% del salario a todo el personal.
¡Nuestras vidas y nuestra salud valen más que sus ganancias!