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La oposición acelera planes destituyentes

Comenzó la revisión de las firmas recolectadas por la oposición para activar un referéndum revocatorio del presidente. Necesitan el 1 % del padrón (195.721 ciudadanos). Los opositores aducen haber reunido más de 1.800.000 firmas. Si aprueba esta etapa, deberán reunir 4 millones de firmas para que efectivamente se realice en 2017.

Jueves 5 de mayo de 2016 00:00

La derechista MUD (Mesa de Unidad Democrática), utiliza la Asamblea Nacional como plataforma de sus planes para defenestrar a Maduro y el proyecto chavista en decadencia, e imponer el programa antiobrero y proimperialista del gran capital. Con el revocatorio busca retomar la iniciativa polí- tica, alentada con el avance del golpe institucional en Brasil.

El gobierno de Maduro

Maduro reafirmó su rechazo al procedimiento, cuya verificación corresponde a la justicia electoral. Con la popularidad por el suelo e impotente ante el descalabro económico, insiste en un curso proempresarial a pesar de su retórica contra la guerra económica y el imperialismo cada vez más inconsistente. De su política económica sacan beneficio los empresarios, la boliburguesía , los especuladores que pescan a río revuelto , pero deja caer la crisis sobre el pueblo trabajador, golpeado por la inflación galopante, el desabastecimiento y especulación, la pérdida de empleos, el deterioro de los servicios públicos. Hace pocos días, los saqueos y bloqueos de calles en zonas de Aragua, Carabobo, Zulia, Bolívar, Vargas, Miranda y en partes de la periferia de Caracas, fueron expresión del profundo malestar social. Sin embargo, el gobierno mantiene su rumbo. Las medidas anunciadas este 1° de Mayo, como el aumento del salario mínimo del 30%, son absolutamente insuficientes. De hecho, se endurece contra los reclamos obreros, aumenta la persecución a los dirigentes y activistas obreros combativos y se criminalizan las protestas como si fueran invento de la oposición derechista.

Apoyar a Maduro es atar de manos a los trabajadores

Todo esto alimenta a la oposición de derecha y le facilita postularse, demagó- gicamente, como alternativa. A la vez, sus sectores más concentrados y el imperialismo ven la oportunidad de avanzar hacia un gobierno más funcional a sus intereses, sin los costos del “populismo”. El chavismo les rinde un servicio adicional inmovilizando con la cooptación estatal de los sindicatos y organizaciones populares, a la única fuerza social que puede derrotar el avance derechista y abrir una nueva perspectiva: la clase trabajadora. Es que su movilización chocaría, inevitablemente, con la política económica gubernamental y con los intereses de la casta militar “bolivariana”, la “boliburguesía” y demás sectores privilegiados por el poder. Es preciso que los trabajadores y el pueblo pobre intervengan para tomar en sus propias manos la resolución de los problemas vitales, con sus propios métodos de lucha y uniendo filas en torno a un plan de lucha que incluya medidas como comités de abastecimiento, control obrero de la producción y nacionalización de toda empresa que especule, cierre o despida y otras que ayuden a tomar en sus propias manos la resolución de los problemas vitales. Esta perspectiva está ligada a una perspectiva políticamente independiente frente al gobierno chavista como de todas las expresiones de la oposición burguesa. Por ello, a la vez que denunciar los planes destituyentes de la derecha, es necesario oponerse a la política de ajustes del gobierno chavista, y no brindarle el menor apoyo político.


Eduardo Molina

Nació en Temperley en 1955. Militante del PTS e integrante de su Comisión Internacional, es columnista de la sección Internacional de La Izquierda Diario.