Se trata de la empresa Estisol. Emanuel Ybalo fue despedido sin causa, después de 9 años. Fue delegado y sufrió fraude en las últimas elecciones por parte del sindicato del plástico.
Martes 19 de julio de 2016 17:27
En el barrio de Pompeya, uno de los pocos cordones fabriles del sur de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra hace 50 años la fábrica Estisol, donde trabajan unos 120 operarios en tres turnos y que produce polietileno expandido: vasos para McDonald’s, para Aerolíneas Argentinas y materiales plásticos para la construcción de Easy.
Emanuel fue despedido sin causa, luego de casi 9 años de trabajo, haber sido delegado y haberse presentado en las últimas elecciones donde fue víctima del fraude en manos de la Unión Obreros y Empleados Plásticos (U.O.Y.E.P)
Emanuel junto a sus compañeros y organizaciones solidarias empezó una campaña por su reincorporación; no está dispuesto a perder la fuente de trabajo por la cual a raíz de los turnos rotativos y los ritmos de producción extenuantes tuvo que dejar de estudiar el secundario, dejando la vida en la fábrica.
Siendo delegado expresó los reclamos de sus compañeros que trabajan con los hornos prendidos a una temperatura superior en 30 grados de la temperatura ambiente normal la cual produce accidentes de quemaduras porque las maquinas hierven y en verano no tenían bebederos de agua. Así lo relata a La Izquierda Diario el Ema, como le dicen sus compañeros.
No es el primer despido que se da. Estisol viene despidiendo a cuenta gotas a sus trabajadores, para no hacerlo notar y, mientras, seguir precarizando al resto de sus empleados. El despido de Emanuel es una clara persecución, ya que él era un gran referente dentro de la fábrica.
Al día de hoy no tuvo respuesta alguna de parte de la conducción del U.O.Y.E.P sobre el despido antisindical y discriminatorio. En la pelea por la reincorporación continuaran con medidas junto a otros despedidos y reafirmando la solidaridad de sus compañeros impulsando un fondo de lucha.
La campaña por la reincorporación arrancó con una carta escrita por él a todos sus compañeros, donde comenta la situación, que va a pelear por su reincorporación y los alienta a que se puedan organizar para enfrentar también las diversas problemáticas que hay en la fábrica. La misma fue recibida por los cros de todos los sectores quienes la pegaron en distintos sectores de la empresa para hacerla visible, dándole su apoyo al compañero despedido.