Hace unos días, la Secretaria de Educación Pública (SEP), con Aurelio Nuño al frente, anunció que se enviará al Congreso de la Unión el pedido de reformar del Artículo 51 de la Ley General de Educación, a fin de flexibilizar los calendarios escolares, que como parte del Plan Escuela al Centro, es el quinto de seis puntos con los que continúan las reformas a la operación académica de las escuelas de nivel básico y medio básico, públicas y privadas.
Viernes 5 de febrero de 2016
Desde su comienzo, la reforma educativa no ha traído más que persecución, militarización, presos políticos, muerte y violaciones, acosos cotidianos en nuestros lugares de trabajo, mucho temor y aún más coraje a los maestros y maestras que formamos parte de inmenso sistema educativo de nuestro país, el cual vemos peligrar en cada avance.
Con estos 6 puntos pretenden avanzar compulsivamente sobre nuestras condiciones de trabajo y las de estudio para nuestros niños, continuando con la destrucción de la educación pública.
Veamos brevemente de que se tratan solo 3 de estos puntos:
1 - Por “mejor uso del tiempo de la jornada escolar” - lo que implicaría jornadas aún más extenuantes para los docentes y niños, pues la cantidad de horas totales se mantendría igual pero las autoridades podrán reducir la cantidad de días anuales; modificándonos compulsivamente nuestras ya hoy, agotadoras jornadas, y garantizando que México se sume formalmente a los requerimientos de la OCDE que ya cumplen 75 países.
2 - “Por menos burocracia en la escuela”, lo cual, irónicamente, se convertirá en se contrario, pues no hay maestra que no sepa que serán “sus agentes” del SNTE quienes ocuparán esos puestos, con altísimos salarios por garantizar el control charril mediante el acoso cotidiano sobre quienes queramos organizarnos en la oposición o tan solo defender nuestros derechos.
3 – “Participación social efectiva” mediante Consejos Escolares de Participación Social representados por padres de familia, maestros, autoridades educativas y organizaciones de la sociedad civil, así como sectores sociales y productivos; y así, su “gran proyecto” no será otra cosa que la puerta a la privatización de la educación, dejando en manos de los padres de familia y maestros, el sostenimiento económico de las escuelas y los materiales que requiramos –lo que ya hoy se vive en muchas escuelas, en las que debemos cooperarnos hasta para garantizar la limpieza de baños-.
Tres puntos tan solo como muestra del intento de pasar su proyecto neoliberal que destruirá la educación pública y el futuro de nuestros hijos, de los hijos del pueblo trabajador, abriendo la puerta a sus amigos empresarios para desarrollar aun con más fuerza el negocio de la educación privada.
Los maestros y maestras no podemos permitir que avancen sobre nosotros.
La CNTE y el conjunto del movimiento magisterial, junto a los sindicatos que se reclaman opositores, los padres de familia, los normalistas y el movimiento estudiantil, convocando a todos los sectores de la sociedad que no quieren ver destruida la educación de sus hijos, debemos levantar una política de lucha que atente decididamente contra los intereses de los capitales privados, nacionales y extranjeros, a los que Nuño representa; y luchemos juntos por el ¡Aumento al presupuesto educativo y social YA¡ basado en el no pago de la deuda externa y el cobro de impuestos progresivos a las grandes fortunas.
Tomemos las calles y tiremos abajo la reforma educativa y todas las reformas estructurales del PRI, PAN, PRD y su régimen del Pacto por México