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Red Internacional
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SUBSIDIOS A LOS SERVICIOS. La quita de subsidios que propone el PRO costaría $ 5.000 al mes a una familia

Gabriela Michetti propuso recortar subsidios al gas, la luz y los transportes a sectores de clase media. Un estudio revela que ello podría costar entre $3.000 y $5.000 al mes a cada familia.

Lucía Ortega

Lucía Ortega @OrtegaLu_

Sábado 1ro de agosto de 2015

Fotografía: Wikipedia

La precandidata a vicepresidente del PRO, Gabriela Michetti, sostuvo que es necesario recortar los subsidios al gas, la luz y el transporte a sectores de clase media. “Hay una parte de la clase media, en la que me incluyo aunque me saqué los subsidios, que está pagando tarifas de luz y gas que son irrisorias”, dijo en televisión. Un estudio realizado por ámbito.com concluye que según el uso que cada familia haga del transporte público, los gastos por grupo familiar típico podrían llegar a $40.000 y $62.000 considerando también los subsidios al gas, energía y agua. Es decir, entre $3.000 y $5.000 al mes.

El dato más resonante es el subsidio al transporte. Actualmente en la ciudad de Buenos Aires el boleto de colectivo asciende a $3,50, pero sin subsidios rondaría los $10. Proyectando esa cifra en el caso de una persona que toma dos colectivos diarios, la transferencia del Estado a lo largo de un año es de $4.716, y si tomase dos colectivos diarios – lo cual es común para los sectores trabajadores del conurbano que ingresan diariamente a la capital para ir a sus puestos laborales- el costo por persona sería de $9.422.

Pero además, la propuesta de diferenciar los subsidios a la “clase media” en realidad es una fachada para atacar a los ingresos del conjunto de la clase trabajadora, entre quienes además la mayoría de la “clase media” es parte. Una forma más de dividir a los trabajadores “privilegiados” que apenas reciben un salario acorde a la canasta familiar y aquél 60% que no alcanza a los $7.000 mensuales, como realiza actualmente el gobierno con el impuesto al salario.

Las declaraciones del PRO no sorprenden a nadie. En su “gestión” de la Ciudad de Buenos Aires el boleto en subte se incrementó un 400% desde la asunción de Mauricio Macri, mientras que la inversión para mejorar las condiciones de transporte brilló por su ausencia, sino que han tenido como destino el bolsillo de la empresa Metrovías. Como se detalla en el programa económico que propone la lista 1A- Renovar y Fortalecer el Frente de Izquierda, 1,2 millones de pasajeros viajan diariamente en tren, 1,8 millones lo hacen en subte y 9.400 son las unidades de colectivos en la zona metropolitana, con un total de más de 45 millones de pesos destinados al subsidio en transporte en el año 2014.

Los subsidios al transporte son también una forma indirecta de otorgar una transferencia de recursos al conjunto del empresariado local, en tanto se “ahorran” de pagar el costo de trasladar a sus trabajadores al puesto laboral. Sin embargo, una quita de los mismos no necesariamente impacta en la ecuación de ganancias capitalistas, sino principalmente en los bolsillos de los trabajadores, que deberán afrontar ese gasto inmediatamente y exigir que se reconozca en la medida de lo posible ese incremento en las próximas paritarias. Un “sálvese quien pueda” en el marco del ajuste que tienen preparados no sólo el PRO, sino los distintos proyectos patronales de Massa y Scioli.

Entre 2003 y 2010 los subsidios al transporte se multiplicaron, alimentando las ganancias de las empresas concesionarias pero resultando totalmente insuficientes desde el punto de vista de las inversiones necesarias para reconstruir el sistema de transporte. Mientras persisten las malas condiciones de viaje que no solo afectan a las millones de personas que viajan diariamente, sino también a los trabajadores del sector, incluyendo las muertes por fallas de seguridad.

Los negociados con el transporte no sólo ocurren con los ferrocarriles, sino también en los subtes o el transporte colectivo, en los cuales el PRO no está exento en vistas del enorme negociado alrededor del Metro Bus.

De ninguna manera la quita de subsidios es la forma de mejorar el sistema de transporte o los servicios públicos como el gas o la energía, como propone el PRO. Tampoco ha sido el endeudamiento con organismos internacionales como hizo el kirchnerismo para buscar financiamiento, sin lograr más que la compra de algunas formaciones que no revirtieron los grandes problemas estructurales. Sin pagar los intereses de deuda solamente durante un año podría multiplicarse por 10 la inversión en transporte público, una medida al servicio de los trabajadores que ni el PRO ni Scioli ni otras variantes como Massa están dispuestos a realizar.


Lucía Ortega

Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.

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