El Equipo Latinoamericano de Justicia y Género junto con otras organizaciones civiles le enviaron una carta a la senadora aceptando la renuncia que nunca formalizó.
Jueves 23 de agosto de 2018
Unos días antes de que el debate por la legalización del aborto llegara al Senado, Inés Blas, senadora catamarqueña del bloque Justicialista daba a conocer su posición contraria a este proyecto de ley.
En este medio indicamos que más allá de sus argumentos faltos de todo sustento científico, lo paradójico, o no tanto, es que Blas presidía la Banca de la Mujer. Una comisión conformada solo por mujeres, que no tiene su igual en la Cámara de Diputados.
Esta contradicción de levantar las banderas de la defensa de los derechos de las mujeres, pero votar en contra del derecho elemental de decidir sobre el propio cuerpo, generó que el día del debate Inés Blas comunicara formalmente, durante su intervención, que ponía a disposición la renuncia a la Banca de la Mujer.
Como dice el dicho popular: las palabras se las lleva el viento, y al parecer también se llevó su renuncia.
Ya pasaron exactamente 16 días y la senadora Blas continúa al frente de la comisión. Es por este motivo que el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), junto a otras organizaciones de la asociación civil, le enviaron una carta exigiéndole formalice su renuncia, de acuerdo a sus dichos del 8 de agosto.
El texto, dado a conocer por ELA, señala: “La Banca de la Mujer tenía la responsabilidad de representar la voz de las mujeres en el Congreso y respaldar sus derechos fundamentales. Como presidenta de la Banca, su decisión de votar por el rechazo a la ley no estuvo acompañada de ninguna propuesta tendiente a defender los derechos y la dignidad de las mujeres. Consideramos que darle la espalda a las demandas de los movimientos de mujeres y feministas es incompatible con su mandato..”
En su parte final la carta indica que: “Las personas y organizaciones firmantes estamos convencidas que la Banca de la Mujer debe ser presidida por una Senadora que responda a su mandato y asuma la responsabilidad de honrar los compromisos constitucionales e internacionales de derechos humanos y garantizar los derechos humanos de mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar. Es por ello que aceptamos su ofrecimiento y pedimos formalice su renuncia”.