Inexactitudes y tergiversaciones históricas en el primer capítulo de la serie "Trotsky: el rostro de una revolución".
Viernes 15 de junio de 2018
El primer capítulo de la serie "Trotsky: el rostro de una revolución", confirmó lo esperado: falsedades y tergiversaciones desde Moscú a cien años de la Revolución Rusa de 1917 para ensuciar la imagen del revolucionario León Trotsky. Alerta: los siguientes apuntes contienen información sobre la trama de la serie y del primer capítulo, transmitido el miércoles pasado por el canal 22 de la televisión pública mexicana.
1.- La escena del reloj dado al soldado, como una especie de truco para engañar a las masas y concitar el apoyo a la causa revolucionaria, es una vileza, un intento burdo de posicionar a Trotsky como un ser mezquino, movido por su afán de poder, donde su discurso, al bajar del tren, frente a un pueblo en privaciones y "forzado a luchar", se contrapone a la pretendida elegancia del tren en que viaja, con un guardia comiendo un enorme pedazo de carne, con lujos y una mujer "elegante", maquillada y "bien vestida". Un intento de presentar a la revolución rusa como un engaño, cuando no como una imposición a punta de fusilamientos.
2.- La escena donde aparece Lenin, al igual que a Trotsky, lo presenta como un ser pragmático, interesado en el poder por el poder mismo, con un objetivo meramente abstracto (transformar el mundo), donde el destino de "el pueblo" (querrán decir la clase trabajadora) le es irrelevante, en tanto que es solo un medio para sus fines "revolucionarios. Este tipo de falsificaciones, adelantan que esta serie no pasará de propaganda contrarrevolucionaria.
3.- Se pretende posicionar la idea absurda de que las revoluciones son solo un complot de potencias en disputa en el plano internacional (sin duda que este elemento estuvo presente), que eligen a un grupo de iluminados voluntariosos para ir a sonsacar al "Tigre" (u Oso) Ruso. Negando que las revoluciones las hacen las masas y que estas pueden triunfar si son acaudilladas por un partido revolucionario.
4.- El atentado con el que termina el capítulo, es por demás impreciso, quienes hemos visitado la Casa de Trotsky en Coyocán, al sur de la Ciudad de México, en donde fue el atentado, sabemos perfectamente la disposición de los muebles y la cama. Y por testimonios escritos e incluso de su nieto Esteban Volkov, aún vivo, sabemos del papel de Natalia en cubrir al viejo.
5.- El personaje de Jackson (Ramón Mercader, el asesino deTrotsky) está sobredimensionado para lavarle la cara al stalinismo. Jackson, no tenía esa cercanía ni confianza con el viejo y si lo llegó a recibir en un par de ocasiones fue por consideración de su secretaria, novia de aquél.
En síntesis, este primer capítulo: Decepcionante.