
Guillo Pistonesi Dirigente nacional del PTS. Miembro de la Mesa Nacional del FIT | @GuilloPistonesi
Jueves 17 de junio de 2021 22:12
Titulada "Utopía" fue tal vez una de las notas más raras en mucho tiempo del portal Ámbito, un diario que hoy responde al gobierno nacional. Un sólo párrafo y cinco renglones para anunciar el llamado de Nicolás del Caño a la unidad de toda la izquierda para terminar diciendo que "Es uno de los primeros llamados concretos a cerrar candidaturas entre los partidos, aunque el pronóstico para este caso sea otra vez reservado".
Del otro lado de "la grieta"...
Del otro lado de "la grieta" Clarín hizo un silencio sepulcral frente a la posibilidad de que se esté abriendo un camino para la unidad de toda la izquierda clasista y socialista entre los partidos que somos parte del FIT-U (PTS, PO, IS, MST) junto a el MAS, Autodeterminación y Libertad, Política Obrera. En cambio La Nación volvió a publicar por tercera vez consecutiva una extensa nota para mostrar a una izquierda "fragmentada".
Es evidente que tanto oficialistas como opositores de derecha no simpatizan con la idea de que se haga realidad la unidad de toda la izquierda clasista y socialista.
No es una elección cualquiera
La pandemia vino a desnudar en forma acelerada la absoluta incompatibilidad entre un régimen dominado por el FMI y los acreedores financieros internacionales y la defensa de la vida, la recuperación salarial, la eliminación de la desocupación y el trabajo precario. El gobierno de Alberto y Cristina no sólo no rompió con la "herencia macrista", sino que la está administrando. Los banqueros, los sojeros, los dueños de los laboratorios medicinales ganan cada vez más, a la par que el pueblo trabajador se empobrece al mismo ritmo.
Para terminar este mandato en 2023 signado por un acuerdo ruinoso con el FMI, el oficialismo kirchnerista/albertista/massista necesita poder dominar la Cámara de Diputados con quórum propio, es decir la mitad más uno de los integrantes ese cuerpo, para poder sesionar y votar las leyes sin la necesidad de acordar con nadie. Que el Congreso se transforme en una suerte de escribanía del Ejecutivo, como lo era durante el gobierno de Cristina. Mientras acentúa su alianza con la burocracia sindical, el gobierno quiere evitar una fuerte bancada de izquierda que defienda los intereses del pueblo trabajador y sea la representación de sus luchas.
Por su parte, en Juntos por el Cambio están operando para presentar una opción "potable" para los desilusionados con el gobierno. Una suerte de "renovación" que le ponga un velo a lo que significó la catástrofe del gobierno de Macri, aunque todos y todas fueron partícipes necesarios del mismo. Con la ahora incorporación de Espert y la salida al ruedo de Facundo Manes buscan recrear una coalición política para que el desencanto con el gobierno no se vaya por izquierda, sino que vuelva a la derecha. Si alguien duda que JxC quiere barrer a la izquierda observe lo que sucede en Jujuy. El gobernador Morales impidió desde hace un año que asuma el diputado del FIT Gastón Remy y ahora hay aprestos de fraude en las elecciones que se harán en diez días, con el único objetivo de barrer a la izquierda de la Legislatura y los concejos deliberantes y sostener el bipartidismo entre JxC y el peronismo más rancio.
Por qué la izquierda clasista y socialista
Desde el punto de vista estratégico tanto el oficialismo como la oposición de derecha saben que el fortalecimiento de la izquierda clasista es un peligro para su gestión del capitalismo. En históricas y masivas luchas como las de la salud de Neuquén (que no casualmente conquistaron la paritaria más alta del país) no se puede desconocer la presencia activa de esta izquierda. En cada conflicto por salario, contra despidos, por el pase a planta, contra la minería a cielo abierto, en cada lucha contra los femicidios y los derechos de las mujeres y disidencias, está presente la izquierda clasista y socialista y sus referentes como Nico del Caño, Myriam Bregman, Romina del Plá, Gabriel Solano, Manuela Castañeira, Luis Zamora, Marcelo Ramal, Cele Fierro, Juan Carlos Giordano y cientos de compañeras y compañeros en la casi totalidad de provincias del país. Un desarrollo y coordinación de las luchas reivindicativas inevitablemente chocarán no sólo con la burocracia sindical sino con los gobiernos y las instituciones del régimen y el Estado. Los enemigos de la izquierda saben que nuestro objetivo no es reformar el capitalismo, sino abolirlo.
Esta izquierda se caracteriza por ser independiente de todas las variantes políticas que defienden el sistema de explotación capitalista y tiene como norte la lucha por un gobierno de las y los trabajadores, a diferencia del PC, el PCR/PTP, Patria Grande y decenas de grupos y movimientos sociales que se reivindican de izquierda y son parte de la coalición de gobierno.
La inexplicable división, por más pequeña que sea, de la izquierda clasista y socialista en las próximas elecciones le hace el juego a las coaliciones políticas que se postulan para gestionar el decadente capitalismo argentino y su secuela de hambre y miseria.
Las PASO son un recurso posible
Está en manos de las propias organizaciones de la izquierda clasista romper con las mezquindades y sectarismos y así evitar que ambos bandos de la burguesía se regodeen con la "fragmentación de la izquierda", aún existiendo el FIT-U que en cada elección obtiene el 80 por ciento de los votos de esa izquierda.
Un acuerdo entre todas las fuerzas es lo deseable para participar juntos en listas unitarias tanto en las PASO de septiembre como en las generales de noviembre. Pero de no lograrlo, sostenemos que las PASO pueden ser un legítimo recurso para ordenar las listas y distribuir los tiempos de rotación para la gestión de las bancas por conquistar, como lo hicimos en el FIT en 2015 a instancias del Partido Obrero en alianza con Izquierda Socialista.
Algunos compañeros sostienen que esa posibilidad podría significar que la izquierda se "pelea" en las PASO, en vez de estar luchando contra el gobierno y las listas de la derecha. Nada de eso sucedió en 2015, ni tampoco en Salta en 2019, donde hubo una puja de tres listas dentro del FIT-U, incluyendo una de la entonces Tendencia del PO. De lo que estamos seguros, es que si no hubiera acuerdo pero tampoco unas PASO de toda la izquierda clasista y socialista, la división estaría asegurada: en noviembre habría más de una lista, lo que podría incluso dificultar la conquista de bancas en el Congreso, como sucedió con la lista de Zamora enfrentada a la del FIT-U en la CABA en 2019. El escenario deseado por los poderosos.
¿"Utopía" con "pronóstico reservado"? No, es posible
Según el diccionario el término "utopía" significa "Proyecto, deseo o plan ideal que es muy improbable que suceda o que en el momento de su formulación es irrealizable". El pronóstico "reservado" que Ámbito le augura al llamado del PTS se parece más a un deseo. Depende de las distintas fuerzas de la izquierda que se haga realidad o no.
No es improbable, es totalmente posible. No estamos destinados a que haya más de una opción de la izquierda clasista en las elecciones de noviembre.
Al que le quepa el sayo, que se lo ponga. El PTS ya lo hizo. Esperamos poder avanzar rápidamente en la unidad de toda la izquierda clasista y socialista.