El debate está encendido y la “violencia” en JGM está en la boca del Rector, de la FECh y también de la derecha, dentro y fuera de la Universidad. Pero aquí, un Aula Segura 2.0 no resolverá nada.

Nancy López Profesora. Agrupación Nuestra Clase
Martes 6 de agosto de 2019
Ayer la Centro Derecha Universitaria colgó un lienzo en Casa Central que enunciaba: “No más violencia política. No más encapuchados”. Utilizan el debate abierto para fortalecer la política represiva y criminalizadora que viene teniendo el gobierno, mientras ocultan la mayor violencia que vivimos cotidianamente en el Campus: la de la policía y Fuerzas Especiales.
María José Hoffmann, diputada UDI, anunció que estudian presentar un proyecto de Aula Segura en Educación Superior. Hipocresía total, mientras son quienes propician la sistemática represión del Estado. En manos de Carabineros murieron Camilo Catrillanca, Nelson Quichillao, Manuel Gutierrez, Matías Catrileo. Y la lista sigue.
Ha sido en nuestro propio Campus universitario donde nos disparan lacrimógenas y perdigones, donde las Fuerzas Especiales ingresan a lo menos semanalmente con carros lanza agua y de gases, donde ha habido funcionarias y docentes maltratadas por Carabineros, así como estudiantes heridos o detenidos arbitrariamente en las puertas de nuestras Facultades.
¿Y el Rector?
Ayer, hasta la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados llegó el Rector Vivaldi junto a la FECh, para presentar las medidas que buscarán impulsar para “enfrentar la violencia” en el Campus. Pero mientras impulsó inmediatamente un sumario cuando ocurrió la agresión al hijo de la diputada Girardi, también se calló la boca con que ese mismo día una lacrimógena impactó al cuerpo a un compañero, al interior de la propia universidad.
Vivaldi dice que no se le quitará a nadie su derecho a opinión, pero mientras la derecha coloca su propaganda en la Casa Central, él aún no llama a ninguna instancia abierta, triestamental ni resolutiva, donde el problema de la represión sea discutido por toda la comunidad universitaria de JGM.
Impulsar aquella amplia discusión es a lo que también debe apostar la Federación. Ya se sentaron en la mesa llamada por el Rector, junto a la Federación de Funcionarios (FENAFUCH), los Centros de Estudiantes del Campus, Senadores Universitarios, Decanos y Vicerrectorías, pero aún no llaman a las y los estudiantes a la más amplia discusión de esta problemática en sus asambleas.
La FECh, con su mesa interina compuesta del Frente Amplio y el Partido Comunista, declaró públicamente que apoyan los sumarios abiertos por la Universidad, cuando en realidad esas son las mismas herramientas que utilizan en contra de nosotras cuando nos movilizamos en nuestros espacios.
Soluciones de raíz
Lejos de las medidas sumariales que impulsan las autoridades, la solución en realidad pasará por la más completa libertad de discusión y decisión por parte de la propia comunidad universitaria acerca de cómo afrontar nuestras problemáticas. Quienes somos estudiantes, funcionaries y académiques, tenemos que tener en nuestras propias manos el control democrático total de nuestros propios espacios.
Por eso, la FECh es un organismo estéril si es que sus fuerzas no las coloca fundamentalmente en desarrollar la organización necesaria para dar salidas de fondo. Y aquello solo será de la mano de las y los funcionarios y les docentes, que también son directos afectados, en una gran asamblea triestamental en el Campus, donde impulsemos una comisión que investigue y devele la enorme violencia que se vive a causa de la represión policial sistemática.
El centro del debate no debe ser la negociación con las autoridades, ni sumarios o mayores medidas de represión. El foco es la necesidad de expulsar inmediatamente a las Fuerzas Especiales que están permanentemente en Macul con Grecia. El foco es que todos los pacos salgan ya de todas nuestras universidades.

Nancy López
Profesora. Agrupación Nuestra Clase