Tras los anuncios de campaña se aclaró parte de la arena electoral en la Nueva Mayoría, figuras menores se pelean el puesto de cabecera, pero la batalla entre estos dos referentes presidenciales tensa a la coalición.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Martes 20 de septiembre de 2016
El jueves pasado el senador por Antofagasta, y figura presidenciable, Alejandro Guillier declaraba a la radio La Clave que los “liderazgos como el de Lagos se quedaron en el siglo XX”, esbozando, además, una “ironía” poco feliz para referirse a la irrupción de Lagos como presidenciable al declarar que "el mayor error es decir: ’Señores, el país está descarrilado en las directrices, yo estoy disponible’; es decir, Bernardo O’Higgins apareció en el horizonte, el salvador de la patria, en vez de decir: ’Hay dificultades, estoy disponible a colaborar en lo que sea necesario”, muy a contra pelo de lo que, el reconocido “laguista”, declaraba hasta hace solo un par de semanas cuando aún Ricardo Lagos no aclaraba su pretensión presidencial.
Alejandro Guillier aseguraba, en un principio, que no participaría en primarias de la coalición si el expresidente Lagos decidía concursar. Pero bastaron un par de encuestas para que se modificara su posición inicial, en las cuales lo ubicaban como uno de los políticos con mayor aprobación (por ejemplo en Junio de este año la encuesta CADEM otorgaba al senador un 55% de aprobación).
Tensión en la Nueva Mayoría
Estas nuevas declaraciones de Guillier, referidas a Lagos, no cayeron bien en la Nueva Mayoría.
El Partido por la Democracia afirmó, respecto los dichos del senador, que se "lamenta las recientes declaraciones del Senador Independiente Alejandro Guillier sobre del liderazgo y la voluntad del ex Presidente Ricardo Lagos”, además de continuar agregando que “No es mediante la ironía o descalificación que se construyen las confianzas y se debate sobre el Chile de futuro que queremos".
Sobre la nueva ubicación de Guillier, el empresario ligado a la Nueva Mayoría, Óscar Garretón interpeló "cómo y cuándo cambió tan radicalmente de opinión, tanto sobre aquel como sobre sus propias capacidades para ser Presidente de la República, al menos al compararlas con las de Lagos". Acusó además que un presidenciable debe contar con el respaldo de toda la coalición para poder llegar a la Moneda, lo que “es incompatible con exabruptos contra una de las figuras más reconocidas de su propia coalición y mejor evaluadas por la opinión pública".
En la Democracia Cristiana, según declaraciones del parlamentario Fuad Chahín, la pretención es competir directamente en la primera vuelta con un candidato propio, ya que según declara el diputado “Si no competimos en primera vuelta, probablemente la DC estará condenada a ser un partido absolutamente irrelevante” rechazando que la figura de Lagos sea “una tabla de salvación o una monedita de oro como lo fue Michelle Bachelet en 2013, pero se equivocan, la situación política es otra”.
Tensionados por la irrupción de Lagos y Guillier, en la Nueva Mayoría no hay un rumbo ni candidato claro, por un lado proclaman a Lagos como la carta de estabilidad, por otro Guillier se yergue como figura de recambio apoyado en las encuestas. La DC desea imponer una carta propia para no condenarse a la irrelevancia y en el PPD no terminan de concitar consenso a la hora de apoyar a Lagos. Se acercan las elecciones municipales, las que definirán el marco en las que se seguirá desarrollando esta crisis política en la que ninguna carta presidencial tiene el camino asegurado.
Falta una alternativa para los trabajadores, las mujeres y la juventud:
Sea Lagos o Guillier, Walker o Allende, en la Nueva Mayoría no hay espacio para los trabajadores, las mujeres y la juventud. Años de gobiernos Concertacionistas solo reputaron beneficios a los empresarios a costa de trabajo precario, bajos salarios y privatizaciones, su conversión a la Nueva Mayoría, con Bachelet a la cabeza de gobierno, se desnudó tan estéril como las reformas que terminaron rompiendo las expectativas que despertaba la coalición.
Los profundos lazos que unen a los partidos del régimen, como la Nueva Mayoría o ChileVamos, con los empresarios dejan claro que nada puede esperarse de ellos, por esto empiezan a ensayarse nuevos fenómenos políticos como el Frente Amplio de Boric/Jackson, el cual también despierta entusiasmo en quienes se abren a la vida política producto de la crisis política y de legitimidad que sigue su curso.
Pero el gran límite de este Frente Amplio está en que todo apunta a ser un administrador más de este régimen para ricos.
No basta con solo gestionar la implementación de reformas dentro de los márgenes del régimen, hay que tener definiciones claras para acabar con el Chile de las AFP, del Código Laboral y de la Educación de Mercado. Para quienes impulsamos la Izquierda Diario está planteado que emerja una nueva fuerza política que sea referente para la juventud, las mujeres y los trabajadores, una fuerza anticapitalista que ponga en primera línea lo que las calles han puesto a la orden del día, impulsando una Asamblea Constituyente que de manera libre y soberana discuta ampliamente las medidas para dar solución a los diversos problemas que viven los pobres y los trabajadores. Solo la movilización, la misma que ha puesto en el tapete los aspectos más odiosos del régimen, puede asegurar su celebración.