Se repartieron los puntos en un partido apasionante hasta el último minuto. La Izquierda Diario te trae la crónica del partido de la fecha. Desde la previa se sabía que sería entretenido. Y sin lugar a dudas, lo fue.
Lunes 29 de septiembre de 2014 08:05
River llegó en condición de invicto a este partido y Lanús con una racha de tres victorias consecutivas. La invulnerabilidad del millonario corrió serio peligro cuando a los 36 minutos de la primera parte Lautaro Acosta marcó el 1-0 para el granate, cuando parecía que se venía River.
Fue un primer período en el que a River le costó asumir el protagonismo porque como visitante fue recibido por un equipo que ejerció mucha presión, basó su accionar en el orden táctico, en la fortaleza física, el juego de roce y de contraataque rápido.
Así y todo, los dirigidos por Marcelo Gallardo generaron la mayor cantidad de situaciones de gol que deparó el primer capítulo, no sin dificultades, pero con lucidez y precisión.
Sobre todo, se destacó la llegada del uruguayo Rodrigo Mora, a los 32 minutos, cuando sacudió el travesaño con un derechazo.
A partir de los 20 minutos, y hasta el gol del Granate, River había sido claro dominador de un partido difícil.
A los 31, Teo Gutiérrez desbordó por derecha, buscó a Pisculichi dentro del área con un pase rasante y tras el disparo, Marchesín evitó el gol enviando la pelota por arriba del travesaño con lo justo.
Más tarde tras un saque rápido, Silvio Romero metió un pase profundo para Acosta que se filtró entre la última línea de River. El "Laucha" buscó el ángulo inferior izquierdo de la valla de Barovero, quien alcanzó a tocar la pelota, pero no a evitar el gol.
Desde entonces y hasta el cierre de la primera mitad se diluyó lo bueno que estaba haciendo River por el nerviosismo resultante.
Luego, ya en el segundo tiempo, fue expulsado Gustavo Barros Schelotto por un disturbio que protagonizó en los vestuarios con gente del cuerpo técnico de River; y más tarde fue expulsado Marcelo Gallardo, por un reclamo al árbitro Beligoy que tuvo una muy mala noche en cuanto a su nivel, equivocándose y mucho para ambas parcialidades.
En esa segunda mitad, a los 25 minutos, Teo Gutiérrez logró el 1-1 al sorprender a Agustín Marchesín con un remate muy eficaz, y a partir de entonces el equipo de la banda tomó protagonismo y fue a buscar la victoria.
Un segundo episodio en el que River atravesaba su peor momento: sin ideas, sin entrenador, y el único recurso que mostraba era patear desde fuera del área ante un Lanús que lo esperaba agazapado.
Pero a los 25´, Teo Gutiérrez consiguió sorprender a Marchesín con uno de esos tiros desde fuera del área, la pelota picó antes y se le metió en un rincón al arquero, que tuvo un cierto grado de responsabilidad en ese gol, que convirtió a Gutiérrez en el goleador del campeonato con 8 tantos.
No obstante, Gallardo, lejos de conformarse, arriesgó. Quizá inclusive por demás, al poner una línea de tres defensores, dado que el propósito siguió siendo el triunfo.
En definitiva, sin jugar del todo bien en el segundo tiempo, River pudo haber ganado, aunque también corrió el riesgo de haber perdido el partido, el invicto y hasta la distancia que le sacó a los otros animadores de la competencia.