Un proyecto de ley de tres parrafitos. Una caja de Pandora con las tarifas. Columna de economía de El Círculo Rojo, un programa de La Izquierda Diario en Radio Con Vos, 89.9. En texto y audio.

Pablo Anino @PabloAnino
Viernes 4 de marzo de 2022 02:20
- Aproximadamente a las 16 horas de este jueves llegó al Congreso el proyecto de ley para aprobar el Acuerdo de Facilidades Extendidas con el FMI.
- El proyecto tiene solo tres artículos que se resuelven en tres párrafos cortos.
- El artículo primero, el único con contenido, en tanto los otros dos son de forma, dice sintéticamente lo siguiente: “Apruébase el Acuerdo para el Refinanciamiento de la Deuda entre la República Argentina y el FONDO MONETARIO INTERNACIONAL”.
- FMI está escrito todo en mayúsculas y República Argentina en mayúsculas y minúsculas. Una redacción que se presenta como una metáfora de la relación asimétrica del país con el organismo internacional.
- Los términos del acuerdo están en dos anexos del proyecto de ley: uno contiene el Memorándum de Políticas Económicas y Financieras; y el otro el Memorándum Técnico.
- Pero los diputados y senadores no tendrán posibilidad de cambiar los términos del acuerdo. Solo podrán votar por sí o por no esos tres parrafitos del proyecto de ley.
¿Cuál fue la novedad de lo anunciado este jueves?
- El capítulo de tarifas de gas y electricidad tomó valores concretos. El acuerdo define que los aumentos de tarifas estarán atados al Coeficiente de Variación Salarial (CVS). Asimismo, define tres categorías de usuarios residenciales.
- Según detalló el Ministerio de Economía, la segmentación seguirá el siguiente criterio: “a) usuarios que dejarán de ser beneficiarios de subsidio al consumo energético en función de su plena capacidad de pago; b) usuarios beneficiarios de la tarifa social, para quienes el incremento total en su factura para cada año calendario será equivalente al 40% del CVS del año anterior, c) para el resto de los usuarios el incremento total en la factura para cada año calendario será equivalente al 80% del CVS correspondiente al año anterior.”
- Esto implica que los aumentos de alrededor del 20 % que había anunciado el Gobierno regirán sólo para los usuarios b, es decir los que tienen tarifa social
- Para los usuarios que mantendrán parte de los subsidios, es decir los usuarios c, el aumento rondará el 40 %. En este segmento se concentra la mayoría de los usuarios.
- Pero para los usuarios del tipo a, es decir a los que se les retirará todos los subsidios, habrá un aumento muy sustancial de tarifas, que no está claro de qué porcentaje será. Pero podría implicar que se duplique o triplique lo que pagan actualmente en las facturas.
- Hay un detalle ¿a quiénes les van a sacar todo el subsidio son los ricos?
- En realidad, en este segmento, en el a, no están solo los ricos, como suele decirse. En tal sentido, me interesa rescatar lo que tuiteó Luis Campos del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma.
- Campos explica que “El 10% más rico va a dejar de percibir subsidios a la energía. Según el INDEC si vivís solo y tus ingresos están por encima de $ 77.500 entrás en ese grupo. La mitad del sueldo se te va en el alquiler, la otra mitad…”.
- Es decir, que se abre una caja de Pandora donde los aumentos de tarifas pueden afectar a personas que tengan ingresos de apenas $77.500. ¿No es que era solo para los ricos?
- Hay que esperar y ver qué reacción provoca el aumento de tarifas cuando se conozcan los números definitivos.
¿Cuáles son los términos generales del acuerdo?
- Básicamente, lo mismo que se filtró la semana pasada y que tratamos en la columna de economía de este programa.
- Repasemos: la economía tendrá un “aterrizaje suave” con tasas de crecimiento cada vez más chicas (entre 2,5 % y 3 %) hacia 2024.
- Por otro lado, la inflación será el mecanismo privilegiado del ajuste sobre el presupuesto y los ingresos de las mayorías trabajadoras.
- Tanto que, aunque se proyecta una desaceleración, hacia 2024 se espera una inflación muy alta, en un rango entre 29 % y 37 %.
- El ajuste también se trasluce en las metas fiscales, que tienen como objetivo reducir el déficit primario hasta 0,9 % del PIB en 2024.
- Se trata de una reducción drástica en comparación con el 3 % del PIB esperado para este año, el cual ya implica un ajuste en relación a años previos.
- El proyecto enviado habla de proteger los ingresos reales de trabajadores públicos, jubilados y jubiladas, pero esta declaración escrita en un acuerdo con el Fondo es poco creíble.
- Además que todos los ingresos ya están recontradevaluados luego de cuatro años de ajuste, incluidos los dos últimos de Alberto Fernández. Y con el Fondo no hay ni perspectiva de recuperar ni un poquito.
- En síntesis, se ratifican los ejes que había anunciado el ministro de Economía, Martín Guzmán, hace más de un mes.
- Estos ejes son: ajuste fiscal; juntar dólares en las reservas para pagar deuda; reducir el financiamiento del déficit a través de la emisión monetaria del Banco Central (que no es buena) y aumentar el financiamiento a través del capital financiero local (que es peor).
- En este último aspecto, juega un rol central el aumento de la tasas de interés, para que sean positivas en términos reales, es decir descontando la inflación.
- Y, aunque el Gobierno niega que vaya a haber reformas estructurales, el acuerdo también detalla aspectos estructurales que se pretenden cambiar.
- Los aspectos estructurales mencionados son: sistema energético; regulación de los flujos internacionales de capitales (como la que hace el Banco Central con el "cepo", la administración de importaciones o las remeses de ganancias de empresas que actúan en el país); control tributario de la AFIP; y hasta revisar el sistema previsional; entre otros.
- La revisión del sistema previsional es importante porque en todo el mundo el FMI tiene ideas fijas: reformas laborales, previsionales y tributarias.
- El acuerdo tiene dos contradicciones centrales.
- La primera contradicción es que el aumento de tarifas energéticas y la suba del dólar (en principio gradual) echarán leña al fuego de la inflación, que se quiere reducir.
- La segunda contradicción es que la suba del dólar, de la tasa de interés y la acumulación de reservas para pagar la deuda en detrimento de las importaciones, comprenden un combo que impondrá tendencias recesivas en la economía.
- Esto no significa que la economía va hacia la recesión, pero sí que las medidas van a reducir las posibilidades de crecimiento de la economía. Cuando no, empujarla directamente hacia la recesión.
- Y esto, a la vez, puede hacer naufragar la idea central que defendió el Gobierno: reducir el déficit en base al crecimiento económico.
¿Cómo será el cogobierno?
- Habrá diez revisiones, de manera trimestral, durante los dos años y medio que dure el primer tramo del acuerdo.
- Cada revisión estará vinculada a un desembolso para pagar la deuda fraudulenta tomada por el Gobierno de Mauricio Macri. Y, por ende, cada desembolso, dependerá de cada revisión.
- Esto puede tener como consecuencia potencial un default provocado por la falta del visto bueno del Fondo en alguna revisión.
- Es decir que el FMI tiene un arma fenomenal para, incluso, incidir en las elecciones si lo que hace el Gobierno del Frente de Todos no lo satisface.
- Esto ya lo hizo en otras ocasiones: con Raúl Alfonsín, a quien le soltó la mano casi un año antes de que finalice su gobierno; o con Fernando de la Rúa, un gobierno que hizo de todo para cumplir con el Fondo y, sin embargo, le soltó la mano.
- Ni que decir que a Mauricio Macri nunca le soltó la mano y, de todos modos, terminó en un desastre.
- Por otro lado, el esquema de desembolsos implica, contrario al “nunca más” a la deuda que enarboló el Frente de Todos, que se tomará deuda nueva con el FMI para pagar deuda vieja con el FMI.
- Cada nuevo desembolso se pagará durante diez años, con un período de gracia de cuatro años y medio, en un cronograma de pagos que empieza en 2026 y termina en 2034. En todo este periodo, seguirán las revisiones trimestrales. Hay Fondo para rato.
- Hay otro aspecto que grafica bien de qué se trata el cogobierno: Alberto Fernández no podrá tomar ninguna medida, ninguna decisión, que no esté contemplada en el acuerdo sin consulta al FMI.
- Es solo una muestra de porqué, sí el Congreso aprueba el acuerdo, desde abril, la economía argentina va a estar dirigida desde Washington.

Pablo Anino
Nació en la provincia de Buenos Aires en 1974. Es Licenciado en Economía con Maestría en Historia Económica. Es docente en la UBA. Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Es columnista de economía en el programa de radio El Círculo Rojo y en La Izquierda Diario.