Conoce aquí 5 medidas que desmienten la posibilidad de subir nuestras pensiones de la mano de un proyecto que inyecta recursos públicos a las actuales AFP privadas.
Sábado 21 de abril de 2018
1) En palabras de Piñera: “Los empleadores, de su cargo, aportarán 4% adicional al ahorro previsional de sus trabajadores. Esto va a complementar el 10% que aportan hoy los trabajadores y el resto significará un incremento del 40% de las pensiones de todos los chilenos.” Lo que no dice Piñera es que ese 40% sólo lo alcanzarán las nuevas generaciones de cotizantes, es decir, no es una medida que apunta a todos los chilenos y no se hace cargo del problema actual ¿o es que el presidente está planteando que los empleadores pongan este 4% de forma retroactiva por cada uno de sus trabajadores? No lo creemos.
2) “Queremos fortalecer el pilar solidario de nuestro sistema de pensiones, por eso el Estado va a aumentar a un 42% en forma gradual el aporte que hace al pilar solidario” para beneficiar a los sectores más vulnerables, a la clase media y a las mujeres. En realidad, lo que está haciendo es llevar plata del Estado a capitales privados de grandes grupos económicos que seguirán tranzado nuestra cotización en el mercado, enriqueciéndose unos pocos a costa de nuestro trabajo.
3) “Vamos a incentivar a que voluntariamente las personas permanezcan más tiempo en la fuerza de trabajo. Si se jubilan más allá de la edad promedio de jubilación, el Estado va a dar un aporte adicional para complementar el ahorro previsional.” Más que promover la jubilación voluntaria, las bajas pensiones, los bajos salarios, las brechas salariales por género, el negocio educativo y de la salud que segrega a los más pobres; fuerzan a los trabajadores a trabajar en una etapa de la vida donde se debería valorar el aporte hecho por cada trabajador y, por tanto, garantizar una buena vejez.
4) “Todos estamos de acuerdo, las pensiones en Chile son muy bajas, y tenemos que subirlas”. Si estuviéramos todos de acuerdo con el presidente y la derecha, no habría necesidad de marchar o luchar contra el modelo de las AFP. Sin embargo, esto está muy lejos de la realidad, y es justamente el desacuerdo de la clase trabajadora con este sistema de pensiones injusto, el que motiva la movilización de miles y miles en las calles.
5) Ahora bien, las pensiones sí son bajas, pero fortaleciendo el mercado y las ganancias de grupos empresariales a costa de nuestras pensiones y se ha demostrado que el gobierno está muy lejos de velar por nuestros intereses. Este es el gran desacuerdo que también mantuvimos con el gobierno de la Nueva Mayoría: mientras en la calle y en nuestros lugares de trabajo reclamamos el fin del actual sistema de pensiones bajo la consigna “No + AFP” para reemplazarlo por un modelo tripartito de reparto controlado por trabajadores y jubilados, Piñera busca mantener el modelo de capitalización individual.