Los recortes en educación alejan cada día más a la clase trabajadora de la Universidad pública. El curso 2015-2016 se cerró con un presupuesto de 47’6 millones de euros menos respecto al 2012.
Marta Clar Barcelona | @MartaClar1
Lunes 9 de enero de 2017
A día de hoy, la Universidad pública en el Estado español cuenta con 127.000 estudiantes menos que en 2012. La subida de tasas y la progesiva reducción en el número y en la cantidad de las becas ha causado estragos.
Los últimos datos confirman que durante el curso 2015-2016 las ayudas a los estudiantes universitarios han caído en 47’6 millones de euros respecto al año 2012. Los recortes en las becas se han generalizado, tanto en para alumnos de universidades privadas como para estudiantes en universidades públicas. El recrote ha sido notorio, nada más y nada menos que al rededor de 330 euros menos de media.
El cambio en los criterios y el endurecimiento de los requisitos en el año 2013, con Ignacio Wert a la cabeza del Ministerio de Educación, que restando importancia a la renta familiar y priorizando el comportamiento académico, ha tenido como consecuencia que se triplique el número de estudiantes que se benefician únicamente de no pagar las tasas universitarias, sin ningún otro tipo de ayuda complementaria. Las comunidades más afectadas, son también las más empobrecidas, como Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha, donde los jóvenes han sufrido un recorte de hasta un 30%.
El encarecimiento de las matrículas y las tasas universitarias, seguido a los recortes en becas y ayudas a los estudiantes ha tenido como resultado, que se reduzca el número de jóvenes que puede acceder a un derecho básico como la educación pública y que se multiplique el número de jóvenes que deben recurrir a trabajos precarios, mal remunerados y con escasas posibilidades de compatibilizar con los estudios.