El Inegi publicó cifras que muestran un ligero crecimiento del PIB y esto coincide con las expectativas de organismos internacionales para México. ¿Cuáles son los riesgos en el horizonte?

Gabriel Bagundo México | @g_bagundo
Martes 1ro de agosto de 2017
A días de que se renegocie el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó los datos referentes a la estimación del Producto Interno Bruto (PIB) para el segundo trimestre del 2017. Las cifras oficiales muestran que éste ha mostrado un ligero crecimiento: aumentó 0.6% respeto al primer trimestre del 2017 y 3% respeto al mismo trimestre de año pasado.
En este crecimiento del producto, el sector servicios tuvo un aumento del 0.8% mientras que las actividades industriales lo hicieron en 0.1% y el sector agrícola cayó en (-)2.0%. Pese al importante riesgo que representa la renegociación del TLCAN y las próximas elecciones del 2018, México muestra una ligera recuperación.
Altas expectativas para las economías emergentes
Pese a los riesgos latentes, este aumento en el crecimiento del PIB es concordante con lo estimado a nivel mundial y para las economías emergentes. Después del estrepitoso crack mundial del 2008 la economía mundial se encuentra estancada y a casi una década no ha logrado volver a tener la misma dinámica de crecimiento previa a esa fecha.
Sin embargo, los economistas a nivel mundial se muestran “optimistas” por ciertos signos de recuperación en el horizonte. El Fondo Monetario Internacional considera con las cifras de julio de este año que “la recuperación se está afianzado”. Dentro de esta recuperación mundial los países emergentes como México, Brasil y China juegan un papel dinámico en el ligero crecimiento observado.
Otras economías avanzadas como Italia, Alemania y Francia también han mejorado sus expectativas de crecimiento, sobre todo después de las tensiones electorales en Europa. En cambio Estados Unidos sufre constantes recortes a sus expectativas de crecimiento y los constantes escándalos en la Casa Blanca no le ayudan en nada
Cifras del crecimiento mundial
Según las últimas cifras de julio a nivel mundial, se proyecta que el producto mundial crecerá 3.5% en 2017 y 3.6% en 2018, es decir un crecimiento de 0.1% (no es mucho, pero algo es mejor que nada para la economía capitalista). El promedio de crecimiento para las economías emergentes está en 4.8% y para las avanzadas en tan sólo en 2% para este 2017.
Estados Unidos mantiene previsiones de crecimiento a la baja (2.1% tanto para 2017 como 2018), en parte porque el gasto público no ha tenido el desempeño que los capitalistas esperaban y también porque EU ha dejado de imprimir dinero incesantemente (normalización de la política monetaria) como en años anteriores, lo cual implica riesgos de tensiones financieras internacionales. El corazón de la crisis del 2008 aún no sana… y quién sabe cómo lo hará.
¿Y México cómo va?
Según cifras del FMI, México creció 2.6% en 2015, 2.3% en 2016 y se estima un crecimiento de 1.9 y 2.0 para 2017 y 2018 respectivamente. Los centros de investigación económica de los bancos privados en México han pensado en también “subir” la expectativa de crecimiento para México”, al igual que la propia Secretaría de Hacienda.
Es decir que la economía nacional enfrenta la grave caída mundial pero que, con todo, el optimismo capitalista de las últimas semanas también nos ha alcanzado y es posible que “crezcamos” 0.1% en un año. De nuevo, para los capitalistas que dirigen el barco en estas aguas turbulentas, algo es mejor que nada.
Las tasas de interés han subido mucho más que en Estados Unidos, y tenemos importantes retos respecto a la inflación que ha crecido en los últimos meses de manera alarmante para los bolsillos de las familias mexicanas .
Debido al endurecimiento de la política monetaria del Banco de México el tipo de cambio ha avanzado ligeramente respecto al dólar, aunque esto sólo beneficia a las grandes empresas que transan en dólares cotidianamente, no a las familias trabajadoras.
Tomemos previsiones, la tormenta no ha terminado. Aunque la mejor previsión que podemos tomar es pensar otro paradigma y plan económico radicalmente diferente para mejorar la calidad de vida de quienes ya hemos sido bastante azotados por las reformas estructurales del gobierno de Peña Nieto y el Pacto por México.