Una vez iniciado el proceso electoral en México, han salido distintas canciones para capturar el voto juvenil y de otros sectores con ritmos pegajosos y mensajes en apoyo a un partido o candidato.

Óscar Fernández @OscarFdz94
Viernes 20 de abril de 2018
2018 es año electoral en México; esta vez se eligen, además de algunas gubernaturas, el cargo de presidente de la república, 128 senadores y 500 diputados federales, a lo que se añaden el Jefe de Gobierno del ahora estado 32 denominado Ciudad de México y su nuevo Congreso. Es un año cargado de tensión política.
Remontémonos a inicios de año: apenas siendo enero, una canción tomó por asalto las redes sociales y llegó incluso a cruzar el “charco” del Atlántico, atrayendo la atención de comentaristas españoles. El “Movimiento Naranja” fue la apuesta del partido Movimiento Ciudadano (MC) de entrar en la escena política. Partido menor y usualmente satélite en coaliciones de centro-izquierda, la formación naranja ha incrementado su apoyo en partes del occidente mexicano, en especial en el estado de Jalisco.
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Los comentaristas españoles señalaban con burla que era una canción de “política guiño guiño mexicana” y que en México estábamos “a años luz de ventaja en campañas electorales”, pero la realidad es que en México el circo electoral ya es perpetuo. Si la canción se volvió tan popular, fue porque para los jóvenes (que son la mayoría de los usuarios de redes sociales) resultó gracioso el intento del partido Movimiento Ciudadano de querer promoverse de una forma tan poco seria, aunque lo que buscaba MC en realidad, era la penetración de su propaganda via estaciones de radio y en zonas semi rurales pero que perdió continuidad al subordinarse MC a a la coalición con el PRD y el PAN.
Sin embargo, el “nanananana” que provocó risas y memes en internet fue seguido meses más tarde de otras canciones donde abiertamente llaman a votar por otros candidatos, en particular a los dos principales contendientes: Andrés Manuel López Obrador, de la coalición MORENA-PES-PT y que encabeza las encuestas y las preferencias entre los “millenials”, y Ricardo Anaya, de la coalición PAN-PRD-MC y que va en un lejano segundo lugar.
El primero fue un video supuestamente hecho por una estudiante de la universidad jesuita de Guadalajara, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Resaltando su procedencia de familia acomodada, la “niña bien" llamaba a votar por López Obrador.
El video, al ritmo de reggaetón, está lleno de referencias a los sectores conservadores: ir a la iglesia, decir que “mi gente es panista y me tacha de populista”, “que no me cambien el Audi por un Chevy” y que su madre no la deja ir a esquiar a Vail, Colorado, pero a pesar de eso dice que va a votar por “ya sabes quién”.
Debido a que se había presentado como un video de una estudiante del ITESO, la universidad sacó un comunicado deslindándose del contenido y recalcando que la chica, "Almudena Ortiz Monasterio", no era alumna suya. En respuesta a esto surgió un nuevo video, esta vez de un “chico” (más cercano a los 30 años) de Tultitlán contestándole a Almudena.
El video del “chavo chaka” (derivado de chacal y usado como un peyorativo mayor que el de “naco”) tiene un contenido altamente machista, iniciando con fotos suyas con rosas y globos de corazón y la leyenda “¿otro soldado caído?”. El chico resalta que “lo que quiere Almudena son sus besos” y que para darle “el tesoro de su cuerpo” no es necesario votar por López Obrador. Con tomas hacia sus genitales, el chico resalta ser “estudiante y empresario, un joven trabajador” que aunque es de Tultitlán (un municipio de población mayoritariamente trabajadora) va a votar por el PAN.
Por último, está la señora de San Pedro Garza, una zona del área metropolitana de Monterrey con población altamente pudiente que mientras baila coreografías y canta con distintos atuendos que denotan su capacidad de comprar ropa en tiendas como El Palacio de Hierro, “ahora se pasea por todito San Pedro” y al ritmo de “no somos ovejas”, afirma haber perdido el miedo y ya no tiene que sedarse, por eso dice: “adios al rivotril, con el Peje ya estoy chill (relajada)”. También habla de "los robos de a montón de los Sada y los Clariond", familias priistas prácticamente dueñas de esa región. Contradictoriamente la anciana rica nos dice que "no vaya a ser la de malas y votes por el PRIAN".
Si alguna vez el lector ha tenido la desgracia de ver los videos de la infame telenovela La Rosa de Guadalupe, las canciones antes mencionadas le harán recordar ese mismo tipo de contenido. Tanto la telenovela como los videos musicales muestran situaciones poco creíbles y reacciones que ni los jóvenes ni las generaciones más viejas tienen en la realidad mexicana.
Lejos de ser un mensaje que busque atraer directamente el voto, las canciones electorales muestran la urgencia que tienen las coaliciones de tener el voto juvenil y de la gente madura, que se corresponde con estratos económicos bien acomodados y de que elegir a cierto candidato no está restringido a un sector determinado. Así se busca romper con los estereotipos de que los sectores populares votan por López Obrador y las clases medias y altas por Anaya.
Así, los videos de “la niña bien” y la señora "sanpetrina" buscan cambiar el sentido del voto conservador de sectores de la clase pudiente, aunque el primero también busca una conciliación con el poder de la Iglesia Católica como "sugerente electoral", máxime cuando van en coalición con la competencia protestante (PES).
En cambio el “chavo chaka” que denostando a López Obrador llama a votar por el PAN, al parecer su objetivo central es evitar que el enorme caudal de votos que logró el PRD en Tultitlán se vaya para el Morena. lamentablemente no puede ocultar su odio a los desposeídos con el uso de del "chaka" ofensivo y discriminatorio, ratificado por el uso de las imágenes de San Judas Tadeo, estereotipado como abogado de los ladrones y drogadictos.
¿Y si los spots musicales tuvieran el impacto que se busca? No obstante lo que ya hemos expuesto, falta ver cómo vendrá el día de la elección, ya que si bien la coalición MORENA-PES-PT está a la cabeza, no sabemos qué dimensiones alcanzará el ausentismo y el voto nulo al momento de votar. La guerra de encuestas, el acarreo de votantes, la compra de votos por monederos electrónicos y campañas mediáticas de defenestración, (¿alguien se acuerda de la persecusión de la PGR a Ricardo Anaya?) también también pesarán mucho.

Óscar Fernández
Politólogo - Universidad Iberoamericana