A 10 días del viento y la lluvia, aún hay barrios afectados por la falta de luz y agua. Cableado eléctrico sobre techos y veredas ponen en peligro a los vecinos. La municipalidad y Edelap, los grandes responsables.
Miércoles 15 de febrero de 2017 17:17
La ciudad de La Plata no soporta más lluvias ni viento. Y no es por una cuestión azarosa o climática, sino por la desidida del estado municipal y provincial, y de las empresas prestatarias de servicios, como Edelap, que a pesar de haber sido beneficiadas con millonarios subsidios de todos los gobiernos, nada invierten en mejorar las prestaciones e infrastructura.
En 2013 cuando la ciudad se inundó, la única respuesta que hubo fue la solidaridad de la gente, que en distintos barrios se organizó y tendió la mano a quienes más lo necesitaron. Casi cuatro años después, un viento al que quisieron disfrazar de tornado, volvió a dejar al descubierto que las grandes obras anunciadas no se realizaron, que las grandes inversiones no fueron tales y como siempre, los responsables estatales y empresariales, se borraron.
Las historias del último temporal se repiten en cada uno de los barrios de la capital bonaerense, casi calcados. Techos volados, cables y árboles caídos, postes vetustos tendidos en medio de la calle y apagón. Un gran apagón que según cifras oficiales afectó a más de 100 mil hogares y que aún hoy mantiene barrios a oscuras y sin agua.
“Estuvimos sin luz desde el domingo hasta el jueves. Estaban mi hija y mi nieto en casa porque en Los Hornos tampoco había luz”, comentó Yolanda, vecina de calle 23 entre 55 y 56.
“Si nos acordamos de la inundación de 2013 y pensamos en lo que pasó el domingo 5 de febrero, vemos que es una segunda catástrofe. Y las dos por la misma cosa: porque nunca se hizo nada para que estuviese todo en orden como tiene que estar. En la inundación porque estaba todo tapado, porque no había alcantarillas ( y en algunos lados sigue sin haber) y ahora por los cables rotos y los postes, que se hacen de un material que está prohibido por ley y por eso no resisten”, explicó.
A la hora de evaluar la acción de la empresa y el municipio, Yolanda fue categórica: “Nadie recibió ayuda, perdimos todo lo que había en el freezer y heladera. Cuando llamamos al 0800 de Edelap nos decían que llamemos en otro momento, y en el otro teléfono no atendía nadie. Fue un desastre. Hoy todavía hay cables cortados y los postes caídos sobre las casas”.
Por su parte, Horacio, vecino del barrio de 23 y 55, también tiene una explicación a lo ocurrido: “Más allá de los problemas que la gente tiene a raíz del cambio climático, si ocho personas tienen más dinero que la mitad de los habitantes del planeta, te das cuenta que lo que origina los problemas de la naturaleza es el sistema capitalista, un sistema de depredación de la naturaleza porque como la acumulación de riqueza no tiene límites”.
“Este sistema es el que genera todos los problemas que tenemos. Las empresas robaron el dinero de los subsidios que no invirtieron. Los funcionarios le cuentan a la gente lo que la gente ya está sufriendo. Y a lo sumo alguno que otro otro contesta que están trabajando”.