El Secretario General de la UOM, Antonio Caló, plantea que está todo “normalizado” para los metalúrgicos. Los trabajadores podríamos plantear que Caló normalizó la situación para las empresas y el gobierno.
Jueves 30 de junio de 2016 04:31
En los últimos meses amenazó en 3 ocasiones con un paro y no cumplió. Negoció un 33 % de aumento que las grandes siderúrgicas como Acindar y Tenaris-Grupo Techint se niegan a cumplir y negocian por separado. La tregua que la UOM (en su versión Furlán, Brunelli o Ibarra) deja contento a Rocca y compañía. Terminaron negociando un 32 % en cómodas cuotas que ni siquiera cubre la mitad de la canasta familiar. Un regalo a medida de las necesidades de los empresarios y del ajuste de Macri.
El lunes pasado levantaron el paro por whatsapp, para darle más tiempo a Rocca a destrabar la negociación. La situación de las grandes siderúrgicas viene golpeando a los trabajadores con las entregadas de la UOM construyendo pasividad sin apelar a las bases para frenar los depidos, suspensiones y la flexibilización laboral Bajo el gobierno kirchnerista y macrista el sindicato viene garantizando la división de los metalúrgicos entre contratados, efectivos y contratistas. Y la peor división que existe son las ramas dentro del mismo gremio como la de la línea blanca de electrodomésticos con empresas como Liliana, Electrolux, Atma, etc. Si los trabajadores de Siderca, Siderar o Acindar no pueden cubrir la canasta familiar, los y las trabajadoras de Atma o Liliana, no llegan a superar los $10 mil, además de dejar su salud en la fábrica por los ritmos de producción.
Pero no es todo un oscuro túnel. Pese a que la UOM quiere atar de pies y manos a los trabajadores, en cada movilización y bloqueo del plan de lucha que la dirección convocó por arriba, había decenas y cientos de compañeros llevando el plan de lucha en sus manos. En Electrolux –Rosario– los efectivos se solidarizaron con los contratados, parando contra los despidos, en Siderar los trabajadores de las contratistas dieron un paso más y participaron de las acciones de los efectivos en los bloqueos.
En Aluar los trabajadores votaron en asambleas llevar adelante el paro. Los de Acindar lograron arrancarle una asamblea al sindicato para repudiar el acuerdo. En Eitar, pese a que la seccional dejó pasar 70 despidos, todavía hay trabajadoras como Yanina Estay que siguen peleando por su reincorporación. En Valeo y Mapsa de Córdoba, la resistencia de los trabajadores y trabajadoras lograron la reincorporación de 3 compañeros. Los metalúrgicos del PTS y el Frente de Izquierda venimos impulsando la agrupación Desde Las Bases junto a otros compañeros independientes para organizar esa bronca contra el gremio y el ajuste de Macri. Queremos construir una corriente para romper la tregua a la que nos tiene acostumbrada la burocracia e impulsar asambleas en todos los sectores para votar un verdadero plan de lucha que le tuerza el brazo a las patronales y al gobierno.