La encuesta CEP obligó a intentar definir mejor los mensajes de campaña en su último tramo. Guillier, presentándose más a la izquierda de lo que está. Piñera, más al centro de lo que está. Tácticas electorales que preparan mayores dificultades políticas.
Lunes 30 de octubre de 2017

Las nuevas definiciones para el tramo final de la campaña están hechas según los objetivos que parecen fijarse.
En el caso de Piñera, la intención de ganar en primera vuelta o en su defecto de lograr una distancia tal con el segundo que casi quede definida de antemano la segunda vuelta y haga inútil el “voto útil” de la centroizquierda.
En el caso de Guillier, lo contrario: acortar la distancia de modo tal de hacer realmente útil el “voto útil” evitando se queden en su casa los electores allanándole el camino a Piñera.
Con esos fines, Piñera primero buscó asentar su base social propia –recordemos que en el acto de lanzamiento a inicios de año entre sus huestes se escucharon los “viva Pinochet”; después con el crecimiento de José Antonio Kast dieron un nicho significativo de ese sector por perdido; para, ahora, buscar ampliarse al “centro”, específicamente a parte del voto DC.
Por eso, RN acaba de hacer un llamado abierto a que se dediquen a capturar ese voto. Cuentan con la inestimable ayuda de un sector de la DC, la de la agrupación (¿partido?) interno “progresismo sin progreso” de Mariana Aylwin y otros. Por eso, el propio Piñera usa la imagen de Patricio Aylwin en su franja televisiva.
Por su parte, Guillier, con una campaña más difusa, que no se sabe a qué apunta, comprobando la distancia con el candidato-empresario, ahora sí parece buscar agrupar el voto de centroizquierda en tres direcciones. La primera, hablarle al votante de Bachelet, con un apoyo ahora en 30% de la población, reivindicando más abiertamente las reformas de estos años. La segunda, hablarle al votante del Frente Amplio, mencionando la Asamblea Constituyente y las críticas a las AFP. La tercera, hablarle a la dispersa votación de centroizquierda con especial dedicación a la DC endureciendo la crítica a Piñera, a quien criticó diciendo que su legado fue concentrar la riqueza, y agregando que su única reforma económica "fue la ley de pesca, que le entregó el mar a siete familias".
Pero, ni Piñera es de centro, sino que quiere pasar la “retroexcavadora al revés”, ni Guillier está tan a la izquierda. Tácticas electorales que están lejos de sus reales posiciones políticas y que, más allá de la votación, solo les traerán nuevas sacudidas políticas.