Editorial en Pateando El Tablero, 101.7 Jujuy FM, miércoles de 13 a 15 hs.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Miércoles 21 de octubre de 2020 16:08
Las llamativas coincidencias entre Alberto y Mauricio en el Coloquio de IDEA - YouTube
La semana pasada en tres días los dueños de la Argentina se dieron una cita virtual para discutir “qué país queremos”. O, mejor dicho, el que ellos quieren. En el 56° Coloquio de IDEA, el capital extranjero que controla más del 62% de las 500 principales empresas, y sus socios menores, los empresarios locales, dejaron en claro que su modelo de país repite los mismos patrones que han llevado a la Argentina una decadencia cada vez más pronunciada.
Nos referimos a su apuesta a ganar “competitividad”, como sostuvo el director del Coloquio y gerente general de la norteamericana IBM, Roberto Alexander. Traducido, el término “competitividad” es mejorar su rentabilidad en la cruda y ruda competencia capitalista a costa de la mayor explotación y flexibilización de los trabajadores. Para ello demandan algún tipo de reforma laboral, el ajuste del gasto social del Estado y como se viene perfilando con la presión de estos mismos actores, una nueva devaluación del peso, que dispare la inflación y derrumbe aún más los salarios y jubilaciones.
Sabemos que los grandes empresarios, los que definen en esta sociedad, qué, cómo y cuánto se produce, no se andan con vueltas. Y como sostienen sus propios ideólogos, “cada crisis para ellos constituye una oportunidad”. Como siempre, la oportunidad será para ellos, no para las grandes mayorías.
Pero, tal vez, lo que no se esperaban algunos era escuchar al presidente, Alberto Fernández, exponer en este coloquio una suerte de esquema, si no le quieren llamar “plan”, que tiene llamativas similitudes al proyecto de país con el que Macri desplegaba su sueño de una “Argentina, supermercado del mundo” de la mando de los grandes productores de soja, maíz, trigo, las cerealeras, mineras y las petroleras.
Hace un año atrás el ahora ex Presidente, Macri, en medio de la campaña electoral invitado al cierre del Coloquio de IDEA, sostenía que “En estos años hemos visto que podemos crecer con la energía, la agroindustria, la industria tradicional y la industria del conocimiento.”
Por su parte, Fernández la semana pasada en esa misma tribuna, esta vez de manera virtual, dijo que “Allí en el futuro tenemos muchas alternativas, tenemos siempre la alternativa del desarrollo agroexportador, la Argentina tiene la oportunidad ya no de vender su producción primaria sin ninguna elaboración, sino elaborar su producción primaria y agregarle valor, convertir esos granos en proteínas animales y poder exportar animales en un mundo que tras la pandemia reclama alimentos, tenemos una gran oportunidad, hagámoslo juntos…”.
Así Fernández se dirigía a las patronales enroladas en la Sociedad Rural, a los pulpos del acopio y la producción de aceites, Cargill, Bunge, Dreyfus, Glencore, entre otros que continúan acaparando unos 6000 millones de dólares sin liquidar al Banco Central, pese a la rebaja de retenciones, a la suba del precio de los biocombustible o la aprobación del trigo transgénico, una decisión propia de miserables porque agrega tensión para una devaluación del peso. Todo esto es así, aunque para el gobierno son en última instancia los que concentran los dólares que pueden sacar al país adelante como nos decía Macri.
Pero hay más, “tenemos nuestros recursos hidrocarburíferos, en los próximos días en Vaca Muerta vamos a estar anunciando el plan gas”, sostuvo Fernandez. Un plan a la medida de las petroleras que recibirían subsidios por casi 1500 millones de dólares el año que viene.
Siguiendo la huella extractivista Fernández sostuvo que “tenemos además la posibilidad de desarrollar la minería, una actividad que hasta ahora no se ha desarrollado lo suficientemente bien y que cumpliendo con ciertos estándares sociales, se puede desarrollar sin riesgo ambiental, tenemos cobre, oro, plata y litio, la gran reserva energética del futuro”.
Sobre el litio por estas tierras no dejan de resonar las visitas de Macri junto al gobernador, Gerardo Morales, patrocinando a las multinacionales australianas y chinas que extraen el litio de la Puna a pedido de las automotrices Toyota o Mitsubishi que luego fabrican las baterías.
Por último, Fernández destacó que “tenemos la hidrovía” al igual que Macri y recientemente los funcionarios del FMI, no puede ser de otra manera, puesto que el río Paraná no solo transporta millones de litros de agua, sino también millones de dólares bajo la forma de soja, carnes y minerales, incluso, los que por ejemplo, la suiza Glencore extrae de Mina El Aguilar, La Alumbrera o Agua Rica. Una hidrovía por donde también se cometen todo tipo de fraudes al fisco como denunció el actual presidente del Banco Nación, Claudio Lozano, en sus investigaciones sobre los turbios manejos del grupo Vicentin.
Y justamente hablando de Vicentin, hubo un antes y un después en el gobierno nacional que pasó de amagar con su estatización a terminar rendido a los pies del león agroexportador, minero y petrolero. Los dueños de los dólares, solo 17 compañías del sector concentran el 40% de las exportaciones. Un sector que junto a los bancos y otros empresarios de peso, como es el Grupo Ledesma en Jujuy, son quienes digitan los rumbos del país, sea el gobierno que sea.
En enero, intelectuales como Maristella Svampa se preguntaban si no estábamos ante un nuevo “consenso de los commodities”, en alusión a una nueva ofensiva de los terratenientes, agroindustriales, mineras y petroleras sobre los recursos, territorios y poblaciones. La realidad de los gobiernos indicaría que estarían confirmando esta hipótesis. Por todo esto, si queremos un país a favor de las mayorías, tenemos por delante la tarea de organizar la fuerza social de la clase trabajadora, ocupada y desocupada, la única que puede ponerle un freno a los responsables del país que tenemos.

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.