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Red Internacional
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Venezuela

EL GOBIERNO NACIONAL ANUNCIA MAS DE LO MISMO. Las medidas de Maduro y un Presupuesto nacional sustentado en el aire

A menos de un mes y medio de las elecciones parlamentarias a realizarse el 6 de diciembre, Maduro ha realizado una serie de anuncios destinado a lo que él llama “para la defensa de los ingresos del pueblo” acompañado de una serie de medidas “económicas” que en verdad, más allá de los discursos oficiales, no responden a las necesidades del pueblo, mientras la crisis económica continúa recayendo sobre los trabajadores.

Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon

Viernes 23 de octubre de 2015

En esta misma semana, el gobierno ha presentado el Presupuesto Nacional para el 2016 sosteniendo que el proyecto legislativo se elaboró sobre “la firme convicción de un sostenible crecimiento económico”, pero sin hacer públicos los indicadores económicos fundamentales desde hace un año. Si se lleva más de año medio de contracción económica, una galopante inflación, y los precios del petróleo a la baja, no se sabe, ni el gobierno lo afirma, en qué se sustenta la tal convicción del “crecimiento sostenido”.

Las medidas “económicas” del gobierno

Al decreto sobre el aumento del salario mínimo Maduro anunció que aprueba el aumento del 30% a todos los trabajadores de la administración pública y a los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), el otorgamiento de 110 mil nuevas pensiones del Instituto Venezolano de Seguros Sociales a partir del mes de noviembre, “una pronta fijación de precios máximos de venta al público en todos los rubros y servicios” para lo cual también anunció la conformación de un supuesto “Comando Nacional de Precios Justos para dirigir el cálculo de Precio Máximo de Venta al Público”.

No dejó de indicar el Presidente que serán aumentadas las sanciones por precios excesivos pues la ley actual vigente “la Ley de Precios Justos comenzó a ser penetrada, burlada y mal utilizada. Ha llegado la hora de que reaccionemos”. Resulta inaudito que Maduro declare que “su” ley de precios ha sido “penetrada, burlada”, pues la escalada de precios hace tiempo que viene en aumento con el total conocimiento del gobierno. Pero lo más desvergonzado es que diga que es “hora de que reaccionemos”, cuando el ingreso del pueblo trabajador se ha venido al piso también hace largo tiempo. ¿Recién se dio cuenta?, en verdad no se sabe si Maduro se burla del pueblo o el cinismo no tiene nombre.

Igualmente, se anunció que se aplicará un mecanismo con el cual se establecerá un nuevo ilícito cambiario con sanciones graves para “todo aquel que fije precios en dólar fantasmas o paralelos o que diga utilizar ese dólar sin ningún tipo de respaldo legal”. Pero la realidad es que ya existe una Ley sobre ilícitos cambiarios que tampoco jamás se cumplió, mientras el robo descarado vía la asignación de divisas vía empresas de maletín y otros mecanismos irregulares nunca se investigó, y los empresarios con la complicidad de funcionarios gubernamentales conseguían dólares con total tranquilidad. Además los empresarios lo vienen diciendo abiertamente que venden a precios altos porque importan a dólar paralelo, sin que el gobierno ejecutara alguna medida. Entonces ahora viene una Ley para “perfeccionar” viejas leyes, todas incumplibles, tal como acontece con la “Ley de precios justos”.

Y por último, el gobierno, con toda pompa, declaró que pronto se anunciará “un Plan para retomar el camino del crecimiento para el período 2016 – 2018”. En pleno período preelectoral evidentemente el Gobierno es capaz de hacer cualquier declaración, y cualquiera se preguntaría del por qué no lo ha anunciado dos años atrás cuando empezó a arreciar la crisis que hoy golpea fuertemente.

Un Presupuesto “preñado de buenas intenciones”

El gobierno “cumple”, pero con el calendario, pues para estas fechas está obligado por Ley presentar el Presupuesto nacional y Ley de Endeudamiento para el ejercicio económico del año entrante en la Asamblea Nacional. Así vimos este martes 20 al ministro de Economía, Finanzas y Banca Pública, Rodolfo Marco Torres, dirigirse al Parlamento venezolano presentar un Presupuesto nacional que estaría elaborado con base en un precio promedio del barril de petróleo en 40 dólares calculado, según el ministro, en pro de un “crecimiento económico sustentable”, lo que significa 20 dólares por debajo del asignado en el presupuesto de este año.

Es de considerar que entre los años del 2003 y 2014, el precio promedio anual del crudo venezolano se mantuvo por encima del precio previsto en el respectivo presupuesto nacional, incluso en 2009, cuando se ajustó el barril a la baja luego de recortar el presupuesto. Pero esta es la primera vez que se fija cercano al precio real promedio en el último período, expresión de la crisis existente y la brutal caída del crudo que ha puesto en aprietos al gobierno de Maduro.

Sin ánimo de marear al lector del diario con tantos números, indiquemos que el nuevo presupuesto, de acuerdo al gobierno, prevé gastos por BsF 1.548.574 millones, un valor que representa un incremento de 108,8% respecto al monto del presupuesto de 2015, que fue de BsF 741.708 millones, pero 4,9% inferior que la suma del gasto efectivo de 2015, es decir, la suma de lo presupuestado más de 395 créditos adicionales que se aprobaron y se publicaron en Gaceta Oficial hasta el 6 de octubre de 2015, exactamente BsF 886.982 millones.

Como sabemos el gasto ejecutado suele ser mayor al presupuestado y 2016 probablemente no será la excepción, siendo que en el 2014 fue de 107,5 % a más, y en 2015 fue de 119,6%. ¿Cómo se va a responder a esto cuando se lleva dos años de total contracción económica y el que viene no se avizora mejor? Es que el ministro Marco Torres hizo este martes en presentó las cifras incompletas de 2014, pues el dato del PIB está hasta el tercer trimestre de ese año, la canasta alimentaria hasta mayo, y lo que se muestran hasta el cierre de 2014 son inflación, desempleo y reservas internacionales. Y ningún dato para el cierre de este año 2015, menos aún alguna proyección para el 2016.

Como no se disponen de datos oficiales, las referencias que se manejan son extraoficiales dados por la Cepal y el FMI. Aunque al gobierno no le agrade, y más allá de lo acertado de estos números que pueden ser tendenciosos, tomemos al menos las proyecciones, que es en lo que coinciden estos organismos internacionales. Así, según estimados del FMI, la inflación venezolana cerrará el 2015 en 159,1% (la inflación de cierre de año más alta de la historia de Venezuela) y se traducirá en la brecha entre la inflación estimada y la real más alta desde el año 2007. Esto se mantendría incluso si se considera lo que recientemente declaró Maduro como cierta, que la inflación estimada para el cierre de este año sería del 80%. Y Si bien no se conocen cifras del PIB del último trimestre de 2014 y de los primeros tres trimestres de 2015, a la fecha FMI, espera que la economía venezolana se contraiga -10% en 2015 y -6% en 2016.

Seguir honrando la deuda externa

En algo que sí el Gobierno ha venido “correcto” es en el de ser buen pagador de la deuda externa, manteniendo “su intachable record histórico” como le gusta decir al ministro de Economía. Y este año no quiere faltar a la palabra con los buitres internacionales mucho menos quebrar la “intachabilidad” de pagador. En su discurso, el ministro hizo énfasis que honrará sus compromisos de deuda sosteniendo que en el Presupuesto está firmemente contemplado "honrar los compromisos de deuda interna y externa de la República", así en la nueva Ley Especial de Endeudamiento Anual para el ejercicio económico financiero 2016 asciende a un BsF 195.213 millones, dinero que será destinado a proyectos (BsF 36.509 millones), refinanciamiento (BsF 87.940 millones) y servicio de la deuda (BsF 70.764 millones). Mientras los mercados internacionales asignan una probabilidad de default de 60% a Venezuela para 2016, Marco Torres precisó de manera enfática que el país continuará honrando sus compromisos, demostrando, según sus palabras, así “solidez económica”.

Para tener una buena idea tanto de los millones de dólares que se han pagado en concepto de deuda externa en los últimos años, y los que están por pagarse en los venideros años, para no aburrir con más números, sugerimos al lector los artículos “El Gobierno de Maduro garantiza en Nueva York el pago a la banca internacional” así como “Entre la injerencia imperialista y los millonarios pagos de la deuda externa”, y se tendrá una idea más cuantitativa de lo que estamos escribiendo.

Son necesarias medidas de fondo para frenar esta crisis y dar respuestas al pueblo

Como vemos, ni las medidas que ha anunciado Maduro supuestamente en beneficio del pueblo resuelve ningún problema actual, todo lo contrario, tampoco el Presupuesto nacional está anclado en una realidad que dé solución a las demandas y necesidades reinantes de la clase trabajadora y los pobres. En el país se administra la escasez de dólares, pero con la clara conciencia de que hay escasez para el pueblo pero no hay escasez para pagarle a los acreedores internacionales.

Y Maduro, con sus medidas que implementan no ataca las raíces de fondo del problema nacional. En la crisis reinante, es fundamental terminar con el desfalco de la deuda, pues lo que el Gobierno reivindica de ser buen pagador es el motivo central que explica la escasez de dólares que afronta la economía. Basta de dedicar miles de millones de dólares al capital financiero internacional, mientras el país padece escasez de dólares, y se necesitan recursos para los hospitales, escuelas y empresas públicas.

Junto a esta elemental medida, es central la nacionalización de la banca y el monopolio estatal del comercio exterior. Los dólares que “faltan” son los que vienen hace años administrando discrecionalmente las empresas y los que fugan los grandes empresarios en connivencia con los bancos y de la burocracia corrupta. Son millones de dólares los fugados, todos los empresarios y grandes propietarios deben ser conminados a repatriar inmediatamente esos dólares, so pena de ser expropiados sus bienes y su pase a administración por organismos de los trabajadores.

Con estas primeras iniciativas se puede frenar la especulación, los negocios con bonos a escala internacional, con las acciones y el precio del dólar en sus diversos tipos de cambio, y asegurar el control de las divisas de acuerdo a las verdaderas urgencias nacionales, las inversiones largamente postergadas en infraestructura, vivienda, salud, salarios y empleos dignos, y demás necesidades del pueblo trabajador que tanto urgen.